Comenzó la Conferencia Internacional sobre Cambio Climático número 16, que tiene lugar desde el pasado 29 de noviembre al 10 de diciembre de 2010 en Cancún Quintana Roo. La conferencia está organizada por la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) -como nombre oficial-, organismo dependiente de la ONU que organiza conferencias anualmente desde la década de los noventa.
El primordial objetivo de la conferencia es retomar y poder concluir los acuerdos que no se les pudo dar forma en la Conferencia de Copenhague 2009 resultando un gran fracaso. La COP 16a, tiene su nacimiento en las conferencias del protocolo de Kyoto conformado por todos aquellos países que firmaron y ratificaron dicho tratado (Estados parte), que los obliga a mantener la relación y colaboración con otros países para tratar problemas del cambio climático.
Para la presente reunion se abordaran temas diversos que van desde la reducción de emisiones de carbono, recuperación de suelos, reforestación, el agua, hasta la sustitución de nuevas tecnologías en países subdesarrollados, como los más importantes. Con lo anterior se busca proponer y conseguir nuevos sistemas de financiación que mantengan y no afecte el avance económico mundial.
Por su parte México, tratara de poner en la mesa de debate asuntos como el agua -tema importante que ya está afectando al país-, la preservación y mejoras de los ecosistemas de cada país -referido a la riqueza de los litorales mexicanos-. La cuestión es, más allá de todo lo que se pueda exponer a lo largo de dos semanas, nos interesan los resultados en pro de los recursos naturales del mundo. ¿Qué puede resultar de tal reunión?, las expectativas son muchas pero desafortunadamente la realidad es desalentadora, se avecina poco avance en la mayoría de temas importantes, sobre todo en los financiamientos para poder cambiar el modo de la industria y en la tecnología para reducir la contaminación y el consumo de recursos.
Tales trabas se generan en la discusión entre los países desarrollados contra los que están en vías de desarrollo, el trasfondo es; unos que se resisten en desacelerar su industria que los han llevado a desarrollarse como primer mundo y que han encontrado en países subdesarrollados bastantes beneficios -materia prima, mano de obra, expansión de industrias y consumo, subcontratación, manufacturación, etc.- no dejando crecer a los otros. Mientras que el otro grupo demanda la oportunidad de hacer lo mismo -explotación de sus recursos de manera acelerada en la medida que pueda cada nación- como hicieron los primeros para desarrollarse.
Con tal panorama, es difícil imaginar que se lleguen a los acuerdos esperados que generen cambios importantes a nivel mundial, no así a nivel individual, donde cada uno crea políticas propias al respecto dependiendo de la región, recursos y situación de cada uno -que se haría más al respecto-. Es razonable que cada nación trate de cuidar su viabilidad, ganancia económica y desarrollo, haciendo difícil que se generen los acuerdos mundiales cuando ningún país está dispuesto a ceder en el ritmo de la economía mundial que obliga a no detenerse sino todo lo contrario.
Por otro lado, no podemos dejar de mencionar la participación en la COP16 de organizaciones internacionales pro ambientalistas, que a demás de los Estados parte, están los observadores, divididos en organizaciones intergubernamentales y organizaciones no gubernamentales- que tratan de generar conciencia y presionar a los gobiernos para que tomen con seriedad los temas y la razón de ser de éste tipo de conferencias.
Pues sólo queda esperar el transcurso de los días para ver cómo se desarrolla la conferencia de la COP16, reiterando la necesidad y la importancia de acuerdos para revertir el cambio climático global que nos afecta a todos. Tarde o temprano se tendrán que tomar medidas al respecto -esperemos que sean a tiempo y no drásticas en el momento- en necesidades básicas del ser humano como el agua, la cual como se menciona y se predica a futuro, podría ser causa de guerras catastróficas mundiales. Y en tal situación están muchos otros recursos naturales vitales para la vida, los cuales, vemos ya en algunos países escasean llevando a grandes desgracias y perdidas humanas.
Saúl Ballinas. Politólogo
Te damos la bienvenida al presente Blog, el cual tiene como finalidad el análisis, reflexión y la generación de opinión del día a día en temas de la política nacional e internacional. El nombre del Blog es un modo particular de jugar con las palabras, "Al ritmozoon-Politikon que nos toque" refiere al sentido y al momento en que estamos inmersos, coaccionamos y somos participes del acontecer en la vida político-social de México y el mundo,
jueves, 2 de diciembre de 2010
martes, 26 de octubre de 2010
Gobierno Abierto
El 19 y 20 de octubre del presente año se llevó a cabo en la Ciudad de México la novena edición de Expo Gobierno y el Foro sobre Competitividad de las Ciudades (FOCO); dentro de estos eventos se ofrecieron espacios de exposición con conferencistas de prestigio y amplia experiencia en cada uno de los temas ofrecidos: ciudades incluyentes, gobiernos modernos, ciudades seguras y ciudades sustentables.
En este sentido, tuvo realización la mesa “Tecnologías para cuidar mejor a los ciudadanos”, donde participaron, respectivamente, Ignacio Chapela (SSPDF), Carlos Viniegra (SFP), Andrés Hofmann (Política Digital), Carlos Velázquez Gutiérrez (Plataforma México) y Luis Wertman (Consejo Ciudadano de Seguridad Pública del D.F.).
Cada participante expuso los logros y las herramientas de que se valen las organizaciones a las que pertenecen para optimizar la seguridad de los ciudadanos, empero, en este espacio quiero poner especial énfasis en la participación de Andrés Hofmann quien indicó que “la información está, lo que no está es que no está disponible para la gente” (sic) en referencia a las bases de datos que las diferentes instancias gubernamentales manejan, como CAPUFE, por ejemplo, quien de acuerdo con Hofmann cuenta con registro casi en tiempo real de los accidentes viales en las carreteras que controla y en este sentido, fue enfático en señalar que “la información falta publicarla para que los ciudadanos la podamos usar”, tal como ocurre en Seattle, mediante la página My neigborhood map (http://web5.seattle.gov/mnm/) donde los ciudadanos pueden observar pocas horas después lo que aconteció por las calles de su vecindario.
De esta manera, Hofmann apuesta por la idea del Gobierno abierto como una herramienta al servicio de la ciudadanía para su propio beneficio, pues el Gobierno abierto alude al “conocimiento que las autoridades deberían compartir con la ciudadanía” y a la posibilidad de que los ciudadanos, aprovechando el uso de nuevas tecnologías, tengamos acceso a la información que diferentes instancias gubernamentales manejan. La idea y principios del Gobierno abierto son extraordinarias, pero ¿hasta qué punto sería provechoso que los ciudadanos tengamos acceso a bases de datos?, ¿qué información sería pública?, ¿toda o sólo la que se estime que no atenta contra la privacidad?, ¿qué garantía existe de que este acceso no sea mal usado ni alterado?, ¿funcionaría en un país como el nuestro donde las mentes criminales se han mostrado más competentes que las propias autoridades y donde más del 60% de la población es analfabeta funcional?
Admito que el Gobierno abierto debe ser una aspiración compartida socialmente, pero para llegar ahí se deben crear las condiciones óptimas y resolverse un dilema fundamental en este tema: cuánta apertura, cuánta privacidad. Recordemos que el Gobierno abierto implica transparencia y democratización, así como tal vez una renuncia a la privacidad de datos y a los llamados secretos de Estado. He ahí el principal conflicto. En otros países se ha logrado avanzar en el tema, pero es innegable que en México se requiere lo más difícil: un cambio cultural para que el Gobierno abierto pueda ser tangible, lo cual implica cambio de paradigmas y de valores sociales.
Así pues, el Gobierno abierto es un reto para las democracias y las sociedades actuales…¿qué opinas al respecto? Yo, al igual que Andrés Hofmann “espero que México empiece a agarrar vuelo poquito a poco”.
Comentarios, reproches y desahogos en: julcamgra@yahoo.com.mx, en mi perfil de Facebook y en el presente blog.
Julieta Camacho Granados. Politóloga
En este sentido, tuvo realización la mesa “Tecnologías para cuidar mejor a los ciudadanos”, donde participaron, respectivamente, Ignacio Chapela (SSPDF), Carlos Viniegra (SFP), Andrés Hofmann (Política Digital), Carlos Velázquez Gutiérrez (Plataforma México) y Luis Wertman (Consejo Ciudadano de Seguridad Pública del D.F.).
Cada participante expuso los logros y las herramientas de que se valen las organizaciones a las que pertenecen para optimizar la seguridad de los ciudadanos, empero, en este espacio quiero poner especial énfasis en la participación de Andrés Hofmann quien indicó que “la información está, lo que no está es que no está disponible para la gente” (sic) en referencia a las bases de datos que las diferentes instancias gubernamentales manejan, como CAPUFE, por ejemplo, quien de acuerdo con Hofmann cuenta con registro casi en tiempo real de los accidentes viales en las carreteras que controla y en este sentido, fue enfático en señalar que “la información falta publicarla para que los ciudadanos la podamos usar”, tal como ocurre en Seattle, mediante la página My neigborhood map (http://web5.seattle.gov/mnm/) donde los ciudadanos pueden observar pocas horas después lo que aconteció por las calles de su vecindario.
De esta manera, Hofmann apuesta por la idea del Gobierno abierto como una herramienta al servicio de la ciudadanía para su propio beneficio, pues el Gobierno abierto alude al “conocimiento que las autoridades deberían compartir con la ciudadanía” y a la posibilidad de que los ciudadanos, aprovechando el uso de nuevas tecnologías, tengamos acceso a la información que diferentes instancias gubernamentales manejan. La idea y principios del Gobierno abierto son extraordinarias, pero ¿hasta qué punto sería provechoso que los ciudadanos tengamos acceso a bases de datos?, ¿qué información sería pública?, ¿toda o sólo la que se estime que no atenta contra la privacidad?, ¿qué garantía existe de que este acceso no sea mal usado ni alterado?, ¿funcionaría en un país como el nuestro donde las mentes criminales se han mostrado más competentes que las propias autoridades y donde más del 60% de la población es analfabeta funcional?
Admito que el Gobierno abierto debe ser una aspiración compartida socialmente, pero para llegar ahí se deben crear las condiciones óptimas y resolverse un dilema fundamental en este tema: cuánta apertura, cuánta privacidad. Recordemos que el Gobierno abierto implica transparencia y democratización, así como tal vez una renuncia a la privacidad de datos y a los llamados secretos de Estado. He ahí el principal conflicto. En otros países se ha logrado avanzar en el tema, pero es innegable que en México se requiere lo más difícil: un cambio cultural para que el Gobierno abierto pueda ser tangible, lo cual implica cambio de paradigmas y de valores sociales.
Así pues, el Gobierno abierto es un reto para las democracias y las sociedades actuales…¿qué opinas al respecto? Yo, al igual que Andrés Hofmann “espero que México empiece a agarrar vuelo poquito a poco”.
Comentarios, reproches y desahogos en: julcamgra@yahoo.com.mx, en mi perfil de Facebook y en el presente blog.
Julieta Camacho Granados. Politóloga
viernes, 22 de octubre de 2010
Antes del 24 de octubre
El domingo 24 de octubre la el Distrito Federal vivirá un proceso de suma importancia para su vida política, se elegirán los comités ciudadanos los cuales tendrán como funciones: representar los intereses de la colonia; conocer, integrar, analizar y promover soluciones a las demandas o propuestas de los vecinos de su colonia; elaborar y proponer programas de desarrollo comunitario; contribuir en la ejecución de proyectos de desarrollo comunitario; conocer, evaluar y emitir opinión sobre los programas y servicios públicos prestados por la administración del D.F.
Lo preocupante de este proceso es el nivel de desconocimiento y desinterés con el que lo recibe la ciudadanía, la cual se muestra escéptica a participar de forma activa en su núcleo político inmediato: su colonia. Como habitantes del DF tenemos una autentica oportunidad de comenzar a tomar las riendas del rumbo de nuestra ciudad, estos comités representan una válvula de representación a los ciudadanos que no se identifican con alguna de las opciones partidistas.
Paradójicamente de muchos ciudadanos que se dicen hartos de los partidos políticos son pocos los que se involucran de manera activa y comprometida con esta elección, no entendieron que han dejado abierta la posibilidad a representantes populares, funcionarios o partidos de que sean ellos quienes decidan quien va a ocupar esos comités, repitiendo un circulo vicioso que será más difícil de romper. Para variar las prácticas comunes en una elección se vuelven a repetir: compra de votos, la recolección de credenciales de elector, el condicionamiento de los programas sociales y la discreta intervención de los diputados locales y federales, así como los delegad@s.
Estos comités son un pequeño espacio de poder, pero poder al fin, soy de la idea que al paso del tiempo irán adquiriendo la importancia que se merecen y por ello espero que sean ocupado por personas comprometidas, más allá de sus filias y fobias políticas, de no ser así nuevamente los espacios de participación ciudadana se verán totalmente cerrados. Algunos analistas como Mauricio Merino son poco optimistas con respecto a este proceso, por diversas razones: se espera poca participación, por consiguiente cuestiona la legitimidad de estos representantes, la intervención de los partidos políticos y sus grupos etc.
Bajo estos factores el panorama parece poco alentador, pero es necesario comenzar a ocupar esos espacios, entrar a una contienda, que si bien no puede ser equitativa, no por ello se puede bajar los brazos. Es importante recordarle al ciudadano el valor de su voto, la importancia de su participación y que si bien individualmente poco o nada puede hacer, en una colectividad organizada se pueden ir dando esos cambios necesarios y que tanta falta hacen.
Saramago imaginó el poder ciudadano como un factor capaz de poner en vilo todo un sistema, rebasando ideologías, derecha, izquierda o centro; quizás sea la oportunidad de que se de un ensayo de lucidez y demostrar que la ciudadanía es capaz de actuar sin fuerzas oscuras manipulándola. La moneda esta en aire el domingo 24 de octubre será la primera de muchas elecciones vecinales, de nosotros depende, literalmente estamos en nuestras manos.
Edwin Ramírez. Politólogo
Lo preocupante de este proceso es el nivel de desconocimiento y desinterés con el que lo recibe la ciudadanía, la cual se muestra escéptica a participar de forma activa en su núcleo político inmediato: su colonia. Como habitantes del DF tenemos una autentica oportunidad de comenzar a tomar las riendas del rumbo de nuestra ciudad, estos comités representan una válvula de representación a los ciudadanos que no se identifican con alguna de las opciones partidistas.
Paradójicamente de muchos ciudadanos que se dicen hartos de los partidos políticos son pocos los que se involucran de manera activa y comprometida con esta elección, no entendieron que han dejado abierta la posibilidad a representantes populares, funcionarios o partidos de que sean ellos quienes decidan quien va a ocupar esos comités, repitiendo un circulo vicioso que será más difícil de romper. Para variar las prácticas comunes en una elección se vuelven a repetir: compra de votos, la recolección de credenciales de elector, el condicionamiento de los programas sociales y la discreta intervención de los diputados locales y federales, así como los delegad@s.
Estos comités son un pequeño espacio de poder, pero poder al fin, soy de la idea que al paso del tiempo irán adquiriendo la importancia que se merecen y por ello espero que sean ocupado por personas comprometidas, más allá de sus filias y fobias políticas, de no ser así nuevamente los espacios de participación ciudadana se verán totalmente cerrados. Algunos analistas como Mauricio Merino son poco optimistas con respecto a este proceso, por diversas razones: se espera poca participación, por consiguiente cuestiona la legitimidad de estos representantes, la intervención de los partidos políticos y sus grupos etc.
Bajo estos factores el panorama parece poco alentador, pero es necesario comenzar a ocupar esos espacios, entrar a una contienda, que si bien no puede ser equitativa, no por ello se puede bajar los brazos. Es importante recordarle al ciudadano el valor de su voto, la importancia de su participación y que si bien individualmente poco o nada puede hacer, en una colectividad organizada se pueden ir dando esos cambios necesarios y que tanta falta hacen.
Saramago imaginó el poder ciudadano como un factor capaz de poner en vilo todo un sistema, rebasando ideologías, derecha, izquierda o centro; quizás sea la oportunidad de que se de un ensayo de lucidez y demostrar que la ciudadanía es capaz de actuar sin fuerzas oscuras manipulándola. La moneda esta en aire el domingo 24 de octubre será la primera de muchas elecciones vecinales, de nosotros depende, literalmente estamos en nuestras manos.
Edwin Ramírez. Politólogo
viernes, 15 de octubre de 2010
Participación política y los sujetos en sociedad
Sociedad refiere a un término cuya complejidad y sentido amplio nos permite definir a toda clase y grado de relaciones en las que se involucran los sujetos, ya sea de manera organizada o desorganizada, directa o indirecta, de colaboración o antagonismo, incluye por tanto a todo aquel tejido de las relaciones humanas el cual no recibe límites o fronteras definidas concibiendo de esta forma, ciertos tipos de sociedad tales como las amorfas, numerosas, específicas, interconectadas, etc. Esta amplia gama sobre la concepción del término sociedad permite enfocar la atención al análisis de la conducta humana, específicamente en las múltiples y variadas relaciones en las que se involucran los sujetos durante el transcurso de su vida.
Sociológicamente se concibe que los seres humanos muestren constantemente normas regulares y recurrentes, por lo que pueden ser definidos como animales sociales y no criaturas aisladas. El hombre como sujeto es potencialmente sociable y político con intereses y expectativas diferentes a sus similares, por lo cual cada uno interactúa en sociedad con diferentes roles de vida según factores económicos, culturales, sociales y educativos como los más importantes.
No obstante, desde la perspectiva iusnaturalista se establecía que más que existir una necesidad de los sujetos por organizarse, también era necesario establecer una serie de reglas y normas que le permitieran regularse a sí mismo a través de relaciones más complejas de autoridad. Ello comenzó a concebir el contrato social -fundación del Estado- como aquella fundación jurídica que establecía los límites entre la soberanía y el pueblo como una aglutinación de gente en un territorio común y delimitado, con sentido de pertenencia e identificación, explicando el nivel de organización y participación en la vida social subiendo en complejidad el grado de relaciones sociales.
Por lo anterior, el presupuesto básico refiere a la existencia dentro de una sociedad moderna sujetos con capacidad de discernir racionalmente entre las ofertas que se le presentan que pueden contribuir con su opinión a la toma de acuerdos, ellos mismos pueden agruparse para participar en los asuntos públicos gozando de derechos democráticos, en pocas palabras, los sujetos son considerados ciudadanos(1). El ciudadano como piedra angular del edificio democrático tiene una serie de derechos civiles, políticos y sociales, y obligaciones también en esos tres terrenos, a diferencia de otros regímenes donde los sujetos son considerados engranajes para la reproducción del orden imperante, mientras que en la democracia éstos gozan de una serie de garantías que son constitucionales a la forma de organización democrática.
Los acuerdos entre gobierno y sociedad para canalizar las demandas sociales, políticas y económicas, y a su vez la interacción de las mismas, buscan diversos medios para encontrar una comunicación más directa, dando paso a la aparición de organizaciones complejas haciéndose de las demandas ciudadanas conformando proyectos políticos de grupos. Por lo anterior, en sus inicios antes llamados, clubes, asociaciones, facciones, etc., junto a la sociedad en desarrollo aparecieron las organizaciones políticas que fueron representando a sectores más amplios de la población, siendo las bases para la formación de los partidos políticos(2).
El fenómeno de los partidos ha intentado ser explicado en innumerables textos por igual número de expertos en el tema, pues implemente la definición del concepto partido involucra un gran debate. En el transcurso de cambios en las relaciones sociales se ha concebido la idea de los partidos políticos como aquellas aglutinaciones de grupos y organizaciones con intereses comunes conformado por sujetos de la misma sociedad y siendo hasta este momento, la máxima expresión de la participación política institucionalmente reconocida por el Estado y los ciudadanos, permitiendo con su existencia la consolidación y el reconocimiento de la democracia representativa como aquel régimen cuya capacidad radica en la soberanía popular.
La democracia es un sistema de instituciones de representantes que cambian, dicha cualidad de cambio conjura estabilidad y fomenta la participación ciudadana en la esfera pública, mientras los regímenes autoritarios de diversos tipos no retraen los asuntos privados, los públicos se encuentran en la élite que detentan los mandos del Estado. La conformación de organización del partido político implica libertades de la existencia y extensión del sufragio, de las identidades y consenso entre la sociedad y las garantías de participar -de reunión, expresión, manifestarse, etc.-, así como la necesidad de organizaciones políticas para proponer proyectos políticos nacionales las cuales sin embargo, no pierden el origen tendencioso de los grupos iniciadores, haciendo del partido un grupo oligárquico que ven a este como el medio para llegar al poder.
La organización y la estructura de los partidos en el transcurso de los años han cambiado mucho, desde la primera mitad del siglo XIX cuando se hablaba de partidos se hacía referencia esencialmente a las ideologías más que a los hombres que las encarnaban. Marx y Lenin hablaron de partidos como modos de expresión de las clases en la vida política. Con Ostrogoriski y Michels se comenzó a identificar el partido con la estructura, el aparato o la organización, donde nació la concepción del partido como maquinaria. Después, a mediados del siglo XX la definición o el acercamiento a una posible descripción de partido la sintetiza Duverger en 1951, como una unidad de estructura particular, al igual Panebianco en 1990 que sistematiza el interior del partido como el engranaje de un sistema individual, seccionándolo para hacer un estudio más minucioso(3).
En el desarrollo de los partidos al ser organizaciones numerosas tienden a la necesidad de dirección por medio de élites dirigentes, rasgo que puede desviar la esencia de los partidos en la tendencia y teorías de organización de los mismos así como en su conformación, no obstante dicha esencia -intereses de grupo por medio de proyectos políticos- es lo que define a los propios partidos desde su creación en objetivos y fines. Los sesgos y rasgos tendenciosos que puede llevar a las organizaciones masivas a definirse y accionar dependen de la concentración de influencia y de toma de decisiones en las élites de poder o dirigentes, que generan en la cumbre de dichas estructuras una oligarquía, parte intrínseca de la burocracia de la organización en gran escala, por tanto el hombre como sujeto social cede el poder efectivo a los pocos que ocupan los cargos superiores de cualquier organización masiva(4).
La tendencia de las organizaciones políticas a formar jerarquías como parte fundamental para organizarse una vez alcanzado un volumen en tamaño y complejidad importantes, delega a la élite de funcionarios o representantes privilegios y poder político para establecer y desarrollar proyectos políticos según el planteamiento y aspiraciones de cambio, de tal forma que muchas de las iniciativas de las organizaciones de masas reflejan la voluntad y los intereses de los líderes y no la voluntad y los intereses de la masa(5).
Siendo miembro del Partido Social Demócrata alemán Michels hizo críticas severas al funcionamiento antidemocrático de los partidos políticos en general, por las tendencias oligárquicas como imposibilidad de un funcionamiento auténticamente democrático de los partidos políticos de masas. Sin embargo, estaba de acuerdo en que la organización es el único medio existente para poder llevar a cabo una voluntad colectiva en la sociedad de masas.
A mediados de la década de 1950 en Estados Unidos, el sociólogo y filósofo estadounidense C. Wright Mills escribió la élite del poder un estudio sobre la conformación de los grupos de poder y las élites gobernantes en ese país, lo interesante sobre dicho estudio fue cómo el autor identifica la composición de los círculos de poder en distintos ámbitos -económico, político y militar-, más aún, resalta el desarrollo y las relaciones entre familias influyentes en estos ámbitos las cuales retroalimentan el mismo círculo de poder.
Los miembros de dichas familias se vuelven formadores de opinión pública, los que toman decisiones importantes para sus empresas y grupos políticos, ciertamente tratando de asegurar la supervivencia de sus privilegios compitiendo con los demás grupos poderosos, sin generar un cambio de estructura radical sólo un cambio de posición de élites(6). Mientras sucede la conformación de grupos de poder a lo largo del desarrollo de sociedades, el proceso de evolución de los partidos políticos junto con las acciones individuales y colectivas de los sujetos también influyeron en la composición de la estructura social.
Todas las acciones individuales del sujeto están relacionadas con la experiencia empírica y el día a día -se definen por los actos de nacer, morir, casarse, el libre albedrío, etc.- mientras que sus acciones colectivas se dan por relacionarse con demás sujetos -el sufragar, comprar mercancías, tener familia, etc.- El animal social del sujeto ahora también político potencialmente con respecto a sus relaciones y participación en grupos, deja ver entre ellos mismos los rasgos de su conformación, sus intereses sociales y políticos grupales. Las acciones humanas y los hechos de la vida colectiva no se pueden entender del todo si no se comprende la interacción de los sujetos entre sí, dentro del fenómeno de sociedad creando cualquier tipo de relación, así pues su identidad y sentido de pertenencia serán las propulsoras que contenga la cultura de los sujetos que los determina de manera importante en la comprensión del mundo que los rodea.
Si la sociedad se caracteriza por aglutinar toda relación humana en grupo donde conviven y se relacionan los sujetos dentro de un mismo espacio con la finalidad de cumplir mediante la mutua cooperación todos o algunos fines de la vida, es la cultura quien forja dichas relaciones por medio de símbolos, normas, ideales y costumbres transmitidos por generaciones, las cuales dan características únicas a los sujetos de una comunidad generando identidad y pertenencia de grupo(7).
Con la intención de comprender de qué forma la población organiza y procesa sus creencias, imágenes y percepciones sobre su entorno político y de qué manera éstas influyen en la construcción de las instituciones y organizaciones políticas de la sociedad, como en el mantenimiento y procesos de cambio de las mismas, la noción de cultura política es en sí la distribución particular de patrones de orientación sociológica hacia un conjunto especifico de objetos especiales -propiamente políticos- entre sujetos de dicha nación. Los sujetos ejercen acciones dirigidas a los fines del proyecto político de los partidos que tratan de influir en la política estatal, participando en determinado acto o proceso político dependiendo de la coyuntura, dichos compartimientos tienden a generalizarse y a clasificarse dependiendo de los grados de intensidad o de involucración por parte de los sujetos políticos, haciendo referencia a baja, media y alta participación política.
La clasificación de los grados de intensidad de participación política entre sujetos como miembros de organizaciones políticas, van progresivamente de acciones mínimas a grados de conflicto, se dan pues desde el sufragar, involucrarse en una campaña política, pretender persuadir a otros a favor de un candidato, tener diversas tareas como la propaganda, facilitar información, actividades comunitarias que consistan en tratar de desarrollar y formar conciencia, así como informar y persuadir colectivamente, participar en actividades de protesta para ejercer presión, ser partícipe de movimientos sociales para responsabilizar públicamente al gobierno de diversas situaciones, etc.
No obstante, la diferencia entre la participación política de las masas y de la importancia de los dirigentes como su contraparte, se delimita por el poco interés por parte de la primera y más determinante aún por la educación e ilustración general contraste de los líderes. Dichas diferencias se crean por la dedicación de tiempo completo y especialización en materia política por parte de los dirigentes de los partidos y gobiernos, mientras que los demás sujetos en general atienden a sus distintos roles de vida donde convergen diferencias de cultura y educación. La participación como la cultura política definen al igual que son definidas a la sociedad, como también su ideología e incluso la forma en que se tiene conformado el sistema político. Los proyectos políticos que puedan ser presentados por parte de los partidos tendrán rasgos generales similares en su composición y su estructura para lograr su expansión y aceptación social donde impere lo político, son en tal sentido, los rasgos característicos y diferenciadores de los partidos políticos a otras organizaciones de diversa índole.
1. Luis Salazar y José Woldenberg, Principios y valores de la democracia, México, Cuadernos de divulgación de la cultura democrática, Instituto Federal Electoral, 2008, segunda edición, vol. 1, p. 43.
2. Gabriel Romero Vázquez, Partidos políticos y formación de cuadros, México, I.E.E.S.A, 2006, p. 7.
3. Jaime F. Cárdenas Gracia, Partidos políticos y democracia, México, Cuadernos de divulgación de la cultura democrática, Instituto Federal Electoral, 2008, segunda edición, vol. 8, p. 40.
4. Robert Michels, Los partidos políticos I: un estudio sociológico de las tendencias oligárquicas de la democracia moderna, Buenos Aires, Amorrortu, 2003, p. 13.
5. Ibíd., p. 16.
6. Wright Mills, la élite del poder, México, FCE, 1957, pp. 16-17.
7. Jacqueline Peschard, La cultura política democrática, México, Cuadernos de divulgación de la cultura democrática, Instituto Federal Electoral, 2008, segunda edición, vol. 2, p. 9.
Saúl Ballinas. Politólogo
Sociológicamente se concibe que los seres humanos muestren constantemente normas regulares y recurrentes, por lo que pueden ser definidos como animales sociales y no criaturas aisladas. El hombre como sujeto es potencialmente sociable y político con intereses y expectativas diferentes a sus similares, por lo cual cada uno interactúa en sociedad con diferentes roles de vida según factores económicos, culturales, sociales y educativos como los más importantes.
No obstante, desde la perspectiva iusnaturalista se establecía que más que existir una necesidad de los sujetos por organizarse, también era necesario establecer una serie de reglas y normas que le permitieran regularse a sí mismo a través de relaciones más complejas de autoridad. Ello comenzó a concebir el contrato social -fundación del Estado- como aquella fundación jurídica que establecía los límites entre la soberanía y el pueblo como una aglutinación de gente en un territorio común y delimitado, con sentido de pertenencia e identificación, explicando el nivel de organización y participación en la vida social subiendo en complejidad el grado de relaciones sociales.
Por lo anterior, el presupuesto básico refiere a la existencia dentro de una sociedad moderna sujetos con capacidad de discernir racionalmente entre las ofertas que se le presentan que pueden contribuir con su opinión a la toma de acuerdos, ellos mismos pueden agruparse para participar en los asuntos públicos gozando de derechos democráticos, en pocas palabras, los sujetos son considerados ciudadanos(1). El ciudadano como piedra angular del edificio democrático tiene una serie de derechos civiles, políticos y sociales, y obligaciones también en esos tres terrenos, a diferencia de otros regímenes donde los sujetos son considerados engranajes para la reproducción del orden imperante, mientras que en la democracia éstos gozan de una serie de garantías que son constitucionales a la forma de organización democrática.
Los acuerdos entre gobierno y sociedad para canalizar las demandas sociales, políticas y económicas, y a su vez la interacción de las mismas, buscan diversos medios para encontrar una comunicación más directa, dando paso a la aparición de organizaciones complejas haciéndose de las demandas ciudadanas conformando proyectos políticos de grupos. Por lo anterior, en sus inicios antes llamados, clubes, asociaciones, facciones, etc., junto a la sociedad en desarrollo aparecieron las organizaciones políticas que fueron representando a sectores más amplios de la población, siendo las bases para la formación de los partidos políticos(2).
El fenómeno de los partidos ha intentado ser explicado en innumerables textos por igual número de expertos en el tema, pues implemente la definición del concepto partido involucra un gran debate. En el transcurso de cambios en las relaciones sociales se ha concebido la idea de los partidos políticos como aquellas aglutinaciones de grupos y organizaciones con intereses comunes conformado por sujetos de la misma sociedad y siendo hasta este momento, la máxima expresión de la participación política institucionalmente reconocida por el Estado y los ciudadanos, permitiendo con su existencia la consolidación y el reconocimiento de la democracia representativa como aquel régimen cuya capacidad radica en la soberanía popular.
La democracia es un sistema de instituciones de representantes que cambian, dicha cualidad de cambio conjura estabilidad y fomenta la participación ciudadana en la esfera pública, mientras los regímenes autoritarios de diversos tipos no retraen los asuntos privados, los públicos se encuentran en la élite que detentan los mandos del Estado. La conformación de organización del partido político implica libertades de la existencia y extensión del sufragio, de las identidades y consenso entre la sociedad y las garantías de participar -de reunión, expresión, manifestarse, etc.-, así como la necesidad de organizaciones políticas para proponer proyectos políticos nacionales las cuales sin embargo, no pierden el origen tendencioso de los grupos iniciadores, haciendo del partido un grupo oligárquico que ven a este como el medio para llegar al poder.
La organización y la estructura de los partidos en el transcurso de los años han cambiado mucho, desde la primera mitad del siglo XIX cuando se hablaba de partidos se hacía referencia esencialmente a las ideologías más que a los hombres que las encarnaban. Marx y Lenin hablaron de partidos como modos de expresión de las clases en la vida política. Con Ostrogoriski y Michels se comenzó a identificar el partido con la estructura, el aparato o la organización, donde nació la concepción del partido como maquinaria. Después, a mediados del siglo XX la definición o el acercamiento a una posible descripción de partido la sintetiza Duverger en 1951, como una unidad de estructura particular, al igual Panebianco en 1990 que sistematiza el interior del partido como el engranaje de un sistema individual, seccionándolo para hacer un estudio más minucioso(3).
En el desarrollo de los partidos al ser organizaciones numerosas tienden a la necesidad de dirección por medio de élites dirigentes, rasgo que puede desviar la esencia de los partidos en la tendencia y teorías de organización de los mismos así como en su conformación, no obstante dicha esencia -intereses de grupo por medio de proyectos políticos- es lo que define a los propios partidos desde su creación en objetivos y fines. Los sesgos y rasgos tendenciosos que puede llevar a las organizaciones masivas a definirse y accionar dependen de la concentración de influencia y de toma de decisiones en las élites de poder o dirigentes, que generan en la cumbre de dichas estructuras una oligarquía, parte intrínseca de la burocracia de la organización en gran escala, por tanto el hombre como sujeto social cede el poder efectivo a los pocos que ocupan los cargos superiores de cualquier organización masiva(4).
La tendencia de las organizaciones políticas a formar jerarquías como parte fundamental para organizarse una vez alcanzado un volumen en tamaño y complejidad importantes, delega a la élite de funcionarios o representantes privilegios y poder político para establecer y desarrollar proyectos políticos según el planteamiento y aspiraciones de cambio, de tal forma que muchas de las iniciativas de las organizaciones de masas reflejan la voluntad y los intereses de los líderes y no la voluntad y los intereses de la masa(5).
Siendo miembro del Partido Social Demócrata alemán Michels hizo críticas severas al funcionamiento antidemocrático de los partidos políticos en general, por las tendencias oligárquicas como imposibilidad de un funcionamiento auténticamente democrático de los partidos políticos de masas. Sin embargo, estaba de acuerdo en que la organización es el único medio existente para poder llevar a cabo una voluntad colectiva en la sociedad de masas.
A mediados de la década de 1950 en Estados Unidos, el sociólogo y filósofo estadounidense C. Wright Mills escribió la élite del poder un estudio sobre la conformación de los grupos de poder y las élites gobernantes en ese país, lo interesante sobre dicho estudio fue cómo el autor identifica la composición de los círculos de poder en distintos ámbitos -económico, político y militar-, más aún, resalta el desarrollo y las relaciones entre familias influyentes en estos ámbitos las cuales retroalimentan el mismo círculo de poder.
Los miembros de dichas familias se vuelven formadores de opinión pública, los que toman decisiones importantes para sus empresas y grupos políticos, ciertamente tratando de asegurar la supervivencia de sus privilegios compitiendo con los demás grupos poderosos, sin generar un cambio de estructura radical sólo un cambio de posición de élites(6). Mientras sucede la conformación de grupos de poder a lo largo del desarrollo de sociedades, el proceso de evolución de los partidos políticos junto con las acciones individuales y colectivas de los sujetos también influyeron en la composición de la estructura social.
Todas las acciones individuales del sujeto están relacionadas con la experiencia empírica y el día a día -se definen por los actos de nacer, morir, casarse, el libre albedrío, etc.- mientras que sus acciones colectivas se dan por relacionarse con demás sujetos -el sufragar, comprar mercancías, tener familia, etc.- El animal social del sujeto ahora también político potencialmente con respecto a sus relaciones y participación en grupos, deja ver entre ellos mismos los rasgos de su conformación, sus intereses sociales y políticos grupales. Las acciones humanas y los hechos de la vida colectiva no se pueden entender del todo si no se comprende la interacción de los sujetos entre sí, dentro del fenómeno de sociedad creando cualquier tipo de relación, así pues su identidad y sentido de pertenencia serán las propulsoras que contenga la cultura de los sujetos que los determina de manera importante en la comprensión del mundo que los rodea.
Si la sociedad se caracteriza por aglutinar toda relación humana en grupo donde conviven y se relacionan los sujetos dentro de un mismo espacio con la finalidad de cumplir mediante la mutua cooperación todos o algunos fines de la vida, es la cultura quien forja dichas relaciones por medio de símbolos, normas, ideales y costumbres transmitidos por generaciones, las cuales dan características únicas a los sujetos de una comunidad generando identidad y pertenencia de grupo(7).
Con la intención de comprender de qué forma la población organiza y procesa sus creencias, imágenes y percepciones sobre su entorno político y de qué manera éstas influyen en la construcción de las instituciones y organizaciones políticas de la sociedad, como en el mantenimiento y procesos de cambio de las mismas, la noción de cultura política es en sí la distribución particular de patrones de orientación sociológica hacia un conjunto especifico de objetos especiales -propiamente políticos- entre sujetos de dicha nación. Los sujetos ejercen acciones dirigidas a los fines del proyecto político de los partidos que tratan de influir en la política estatal, participando en determinado acto o proceso político dependiendo de la coyuntura, dichos compartimientos tienden a generalizarse y a clasificarse dependiendo de los grados de intensidad o de involucración por parte de los sujetos políticos, haciendo referencia a baja, media y alta participación política.
La clasificación de los grados de intensidad de participación política entre sujetos como miembros de organizaciones políticas, van progresivamente de acciones mínimas a grados de conflicto, se dan pues desde el sufragar, involucrarse en una campaña política, pretender persuadir a otros a favor de un candidato, tener diversas tareas como la propaganda, facilitar información, actividades comunitarias que consistan en tratar de desarrollar y formar conciencia, así como informar y persuadir colectivamente, participar en actividades de protesta para ejercer presión, ser partícipe de movimientos sociales para responsabilizar públicamente al gobierno de diversas situaciones, etc.
No obstante, la diferencia entre la participación política de las masas y de la importancia de los dirigentes como su contraparte, se delimita por el poco interés por parte de la primera y más determinante aún por la educación e ilustración general contraste de los líderes. Dichas diferencias se crean por la dedicación de tiempo completo y especialización en materia política por parte de los dirigentes de los partidos y gobiernos, mientras que los demás sujetos en general atienden a sus distintos roles de vida donde convergen diferencias de cultura y educación. La participación como la cultura política definen al igual que son definidas a la sociedad, como también su ideología e incluso la forma en que se tiene conformado el sistema político. Los proyectos políticos que puedan ser presentados por parte de los partidos tendrán rasgos generales similares en su composición y su estructura para lograr su expansión y aceptación social donde impere lo político, son en tal sentido, los rasgos característicos y diferenciadores de los partidos políticos a otras organizaciones de diversa índole.
1. Luis Salazar y José Woldenberg, Principios y valores de la democracia, México, Cuadernos de divulgación de la cultura democrática, Instituto Federal Electoral, 2008, segunda edición, vol. 1, p. 43.
2. Gabriel Romero Vázquez, Partidos políticos y formación de cuadros, México, I.E.E.S.A, 2006, p. 7.
3. Jaime F. Cárdenas Gracia, Partidos políticos y democracia, México, Cuadernos de divulgación de la cultura democrática, Instituto Federal Electoral, 2008, segunda edición, vol. 8, p. 40.
4. Robert Michels, Los partidos políticos I: un estudio sociológico de las tendencias oligárquicas de la democracia moderna, Buenos Aires, Amorrortu, 2003, p. 13.
5. Ibíd., p. 16.
6. Wright Mills, la élite del poder, México, FCE, 1957, pp. 16-17.
7. Jacqueline Peschard, La cultura política democrática, México, Cuadernos de divulgación de la cultura democrática, Instituto Federal Electoral, 2008, segunda edición, vol. 2, p. 9.
Saúl Ballinas. Politólogo
miércoles, 22 de septiembre de 2010
Por qué hacer películas como “El Infierno”
Advertencia 1.- Si no haz visto la película mejor lee este ensayo después.
Advertencia 2.- Si eres fiel simpatizante del PAN o cualquier partido político puede ser que no te agrade esta reseña y menos la película.
Advertencia 3.-Tampoco te gustará si crees que la guerra contra el narcotráfico está dando buenos resultados en el país.
Se dice que cuando la verdad supera la realidad es tiempo de hacer películas, el día de ayer fui a ver la cinta “El Infierno” de Luis Estada, reconocido por su otra gran obra “La Ley de Herodes”, me pareció un muy buen trabajo y es por ello que quise compartir mi punto de vista al respecto.
La película aborda el tema del narcotráfico, mismo que en el país ha tenido en la opinión pública un lugar desde hace algunos años, ya sea porque a diario se encuentran nuevas victimas de la lucha sin cuartel que ha venido desarrollando, o bien porque el gobierno federal no cesa de saturarnos con sus mensajes en los medios masivos de comunicación sobre los grandes logros en materia.
La trama se desarrolla en un pueblo del norte, de esos ahora llamados fantasmas, en ese tipo de lugares donde cómo lo señala Estrada, la mayoría de los habitantes tiene dos opciones, o te vas para el otro lado, o te dedicas a la única actividad económica que te puede dar algo para comer, es decir el narcomenudeo, cualquiera de las dos no representa de todas formas una buen opción de vida o esperanza de un mejor futuro.
La historia se basa en “El Benny” un ser cotidiano, típico mexicano que buscó alcanzar el sueño americano pasando 20 años en Estados Unidos hasta que fue deportado, al llegar a su pueblo no tarda mucho en darse cuenta que las cosas han cambiado, ahora es gobernado por una familia “Los Santos” encabezada por dos hermanos quienes se “disputan la Plaza” expresión usada para señalar que se pelean el comercio, distribución y exportación de drogas en la región, el Benny nunca se imaginó entrarle al negocio pero una vez seducido por la cantidad de dinero que se movía en el medio decidió entrarle.
En su estancia dentro del negocio, Benny pasó de todo, lo suyo no era matar, tenía más talento para hacer los mensajes que era puestos sobre los cuerpos de los enemigos, aquellos pertenecientes al otro bando o bien a los que no pagan las cuentas a tiempo (en una escena hasta se le ocurre ponerle un sobrero de Viva México al ajusticiado, lo que le ganó el adjetivo Poeta) Al principio le era casi insoportable dedicarse a matar gente, participar en balaceras y meterse una que otra línea de cocaína, luego como bien lo señalan, se acostumbró porque a todo te acostumbras menos a no comer.
Así transcurren los días y nuestro personaje se da cuenta de lo peligroso que es la red del narcotráfico, lo mismo te mata tu patrón sino le gustó tu trabajo, que el de alado por alguna recompensa, el ejercito, el otro cartel, etc., etc., etc. él sabe que tiene los días contados, al igual que su sobrino y todos los jóvenes inmersos en esta realidad social, saben que: o le entras o no comes y si le entras lo más seguro es que acabes muerto, y es por ello que el sobrino de Benny, un chico de apenas 14 años tiene la ilusión de que cuando muera el Beny le hará una tumba igual a la que le mando hacer a su papá “El diablo” (asesinado por Los Santos) es decir, con mármol estilo capilla, con una foto enorme del difuntito y hasta música integrada, que toca uno de los corridos compuestos en su nombre.
Uno de los diálogos que refleja el alma de la película es cuando el “Benny” le pregunta al “Cochiloco” (compadre del Benny quién lo metió en el negocio) –Oiga compadre no le da miedo irse al infierno con tantas personas que ha matado- a lo que Cochi contesta –Mi Benny, si será pendejo, si el infierno esta aquí no en otra parte, o que no se acuerda cuando de chamacos no teníamos ni pa´comer y ahora no queda de otra que andar en esto-.
En efecto, yo estoy de acuerdo con el Cochi, el infierno está aquí mismo, y es entonces cuando me pregunto, en qué momento se nos hizo normal el que aparecieran narcofosas con 30 o 40 muertos, cuerpos colgados, cabezas en los puentes peatonales, niños muertos en su casa, la corrupción a todo lo que da y nadie dice nada, es por ello que esta cinta me encantó, cuando hay temas así de fuertes hay que sacarlos a la luz, no es algo que nos inventamos, el narcotráfico es un problema grave en nuestro país y hay que asumirlo como tal, ¿para qué decir que se está, aah!! no verdad! “estamos” ganando la guerra contra el narco, cuando el narco tiene mas capacitación, mejores armas, mas equipo y lo más triste mayor vocación que los propios policías. Asumamos la responsabilidad que nos toca, los directores a hacer buen cine, los ciudadanos a denunciar y gritar que no nos parece vivir en un país como en el que se ha convertido México, corrupto, sínico, enfermo, con políticos mediocres, egoístas y que no les interesa hacer su trabajo.
Es importante señalar que la película obtuvo la clasificación “C” cosa curiosa en nuestro país, dónde es bien visto que en los programas matutinos (venga la alegría, se vale etc., etc.) se exhiba a mujeres con poca ropa y diciendo chistes en doble sentido, y que además el grado de violencia de otras películas como Depredador o Resident Evil obtuviera la clasificación B-15, Las escenas de violencia que transcurren en la película créanme no son más fuertes de las vistas a diario en cualquier diario de circulación en México (El Metro o La Presa lo superan).
Marisol Vázquez. Politóloga
Advertencia 2.- Si eres fiel simpatizante del PAN o cualquier partido político puede ser que no te agrade esta reseña y menos la película.
Advertencia 3.-Tampoco te gustará si crees que la guerra contra el narcotráfico está dando buenos resultados en el país.
Se dice que cuando la verdad supera la realidad es tiempo de hacer películas, el día de ayer fui a ver la cinta “El Infierno” de Luis Estada, reconocido por su otra gran obra “La Ley de Herodes”, me pareció un muy buen trabajo y es por ello que quise compartir mi punto de vista al respecto.
La película aborda el tema del narcotráfico, mismo que en el país ha tenido en la opinión pública un lugar desde hace algunos años, ya sea porque a diario se encuentran nuevas victimas de la lucha sin cuartel que ha venido desarrollando, o bien porque el gobierno federal no cesa de saturarnos con sus mensajes en los medios masivos de comunicación sobre los grandes logros en materia.
La trama se desarrolla en un pueblo del norte, de esos ahora llamados fantasmas, en ese tipo de lugares donde cómo lo señala Estrada, la mayoría de los habitantes tiene dos opciones, o te vas para el otro lado, o te dedicas a la única actividad económica que te puede dar algo para comer, es decir el narcomenudeo, cualquiera de las dos no representa de todas formas una buen opción de vida o esperanza de un mejor futuro.
La historia se basa en “El Benny” un ser cotidiano, típico mexicano que buscó alcanzar el sueño americano pasando 20 años en Estados Unidos hasta que fue deportado, al llegar a su pueblo no tarda mucho en darse cuenta que las cosas han cambiado, ahora es gobernado por una familia “Los Santos” encabezada por dos hermanos quienes se “disputan la Plaza” expresión usada para señalar que se pelean el comercio, distribución y exportación de drogas en la región, el Benny nunca se imaginó entrarle al negocio pero una vez seducido por la cantidad de dinero que se movía en el medio decidió entrarle.
En su estancia dentro del negocio, Benny pasó de todo, lo suyo no era matar, tenía más talento para hacer los mensajes que era puestos sobre los cuerpos de los enemigos, aquellos pertenecientes al otro bando o bien a los que no pagan las cuentas a tiempo (en una escena hasta se le ocurre ponerle un sobrero de Viva México al ajusticiado, lo que le ganó el adjetivo Poeta) Al principio le era casi insoportable dedicarse a matar gente, participar en balaceras y meterse una que otra línea de cocaína, luego como bien lo señalan, se acostumbró porque a todo te acostumbras menos a no comer.
Así transcurren los días y nuestro personaje se da cuenta de lo peligroso que es la red del narcotráfico, lo mismo te mata tu patrón sino le gustó tu trabajo, que el de alado por alguna recompensa, el ejercito, el otro cartel, etc., etc., etc. él sabe que tiene los días contados, al igual que su sobrino y todos los jóvenes inmersos en esta realidad social, saben que: o le entras o no comes y si le entras lo más seguro es que acabes muerto, y es por ello que el sobrino de Benny, un chico de apenas 14 años tiene la ilusión de que cuando muera el Beny le hará una tumba igual a la que le mando hacer a su papá “El diablo” (asesinado por Los Santos) es decir, con mármol estilo capilla, con una foto enorme del difuntito y hasta música integrada, que toca uno de los corridos compuestos en su nombre.
Uno de los diálogos que refleja el alma de la película es cuando el “Benny” le pregunta al “Cochiloco” (compadre del Benny quién lo metió en el negocio) –Oiga compadre no le da miedo irse al infierno con tantas personas que ha matado- a lo que Cochi contesta –Mi Benny, si será pendejo, si el infierno esta aquí no en otra parte, o que no se acuerda cuando de chamacos no teníamos ni pa´comer y ahora no queda de otra que andar en esto-.
En efecto, yo estoy de acuerdo con el Cochi, el infierno está aquí mismo, y es entonces cuando me pregunto, en qué momento se nos hizo normal el que aparecieran narcofosas con 30 o 40 muertos, cuerpos colgados, cabezas en los puentes peatonales, niños muertos en su casa, la corrupción a todo lo que da y nadie dice nada, es por ello que esta cinta me encantó, cuando hay temas así de fuertes hay que sacarlos a la luz, no es algo que nos inventamos, el narcotráfico es un problema grave en nuestro país y hay que asumirlo como tal, ¿para qué decir que se está, aah!! no verdad! “estamos” ganando la guerra contra el narco, cuando el narco tiene mas capacitación, mejores armas, mas equipo y lo más triste mayor vocación que los propios policías. Asumamos la responsabilidad que nos toca, los directores a hacer buen cine, los ciudadanos a denunciar y gritar que no nos parece vivir en un país como en el que se ha convertido México, corrupto, sínico, enfermo, con políticos mediocres, egoístas y que no les interesa hacer su trabajo.
Es importante señalar que la película obtuvo la clasificación “C” cosa curiosa en nuestro país, dónde es bien visto que en los programas matutinos (venga la alegría, se vale etc., etc.) se exhiba a mujeres con poca ropa y diciendo chistes en doble sentido, y que además el grado de violencia de otras películas como Depredador o Resident Evil obtuviera la clasificación B-15, Las escenas de violencia que transcurren en la película créanme no son más fuertes de las vistas a diario en cualquier diario de circulación en México (El Metro o La Presa lo superan).
Marisol Vázquez. Politóloga
domingo, 5 de septiembre de 2010
Circo, Maroma y Diálogos!!
Desde que Felipe Calderón Hinojosa reconoció hace unos días que ha sido superado por el crimen organizado con respecto a los malos resultados y poco avance en la materia en lo que lleva de su administración en la guerra sin tregua al narcotráfico. Llama al debate nacional al respecto a actores políticos y a la opinión pública en general para rehacer la estrategia se seguridad. De tal convocatoria, diferentes actores políticos de la vida nacional como representantes y dirigentes de partidos políticos en México, así como funcionarios federales a cargo de secretarías como la de seguridad pública, gobernación, al igual diputados y senadores entre otros, han asistido al ciclo de “Diálogo por la Seguridad” exponiendo su sentir tratando de generar reflexión y opción para resolver los problemas derivados por la inseguridad, el narcotráfico y la delincuencia organizada en toda la República Mexicana.
Los Diálogos por la Seguridad, reunión que comenzó el 2 de agosto del presente año presidida por el Felipe Calderón, secretarios de Estado, empresarios del país y organizaciones civiles, como México Unido contra la Delincuencia, Causa en Común, Alto al Secuestro, México SOS, Movimiento Pro Vecino, entre otras agrupaciones. Han vertido diversas opiniones pasivas algunas y otras enérgicas, este tipo de diálogos nos pone a pensar en la efectividad de los probables resultados que de ahí se generen y sobre salen varias cuestiones; ¿porqué se llama al dialogo para discutir la agenda de seguridad y acciones contra la delincuencia organizada (narcotráfico y secuestro)? cuando se supone que a nivel federal existen instancias encargadas específicamente para tales temas. Esa agenda de seguridad se planea con acciones y objetivos desde comienzo de cada administración en turno, es decir, se supone que el gabinete de seguridad es experto en esos temas y trabaja para ello, entonces, ¿Por qué preguntarle a políticos que no los manejan?.
Algunas conclusiones sobre el llamado a los “Diálogos por la seguridad” resaltando las preguntas antes mencionadas, se podría interpretar como la estrategia de la apertura del gobierno federal para legitimar su lucha, tratar de incluir a actores políticos y crear un ambiente de correspondencia de gobierno abierto, objetivo y plural, dispuesto a escuchar todo lo que venga fuera del mismo, en pocas palabras, convencernos de que es también nuestra lucha y si se está ganando o perdiendo todos tenemos que aceptar los resultados. Los llamados e intervenciones de Felipe Calderón han sido muy puntuales a la unión y responsabilidad, a resistir la lucha como ciudadanos cada uno en nuestros roles de vida esperando los cambios cueste lo que nos cueste.
Pero, ¿servirán de algo los diálogos?, ¿después de esto que pasará?, los mismos dirigentes de partidos, bancadas y coordinadores de los partidos en las cámaras, que han participado en los ”Diálogos” mantienen congeladas las reformas importantes de los temas en cuestión, si ahí es el lugar pertinente y debido para reformar, aprobar o no las leyes ¿por qué hacer diálogos?, ¿les importará en verdad?, ¿por qué hacer el llamado y generalizar solo el tema de seguridad al diálogo, si existen también otros temas importantes de la agenda nacional que nos encantaría discutir también?.
La intervención en el estrado de los “Diálogos” de funcionarios federales como Genaro García Luna secretario de seguridad pública, así como gente del partido en el gobierno presentan discursos de rendición de cuentas, por lo contrario, partidos de oposición son más críticos y exigentes en los resultados y acciones llevadas a cabo hasta el momento. Más allá del protocolo y la retórica; las estrategias, reformas, acuerdos etc., se hacen en reuniones específicas para tales temas, con expertos y especialistas de los problemas a tratar. Tal parece que les hacen un favor, o el trabajo completo con un colash de ideas sobre la seguridad de Estado en México.
Es importante no caer en distracciones, pequeñas coyunturas y circo, se tiene que luchar (la mayoría de veces sin armas) por varios frentes, el combatir la inseguridad por sí misma no resuelve los problemas ya derivados de la misma. La educación, salud, el trabajo y la seguridad son temas de la agenda pública del país imperantes en atender, por lo que se espera que el ciclo de conferencias y pequeñas auditorias no se quede solo en eso, “Diálogos”.
Saúl Ballinas. Politólogo.
Los Diálogos por la Seguridad, reunión que comenzó el 2 de agosto del presente año presidida por el Felipe Calderón, secretarios de Estado, empresarios del país y organizaciones civiles, como México Unido contra la Delincuencia, Causa en Común, Alto al Secuestro, México SOS, Movimiento Pro Vecino, entre otras agrupaciones. Han vertido diversas opiniones pasivas algunas y otras enérgicas, este tipo de diálogos nos pone a pensar en la efectividad de los probables resultados que de ahí se generen y sobre salen varias cuestiones; ¿porqué se llama al dialogo para discutir la agenda de seguridad y acciones contra la delincuencia organizada (narcotráfico y secuestro)? cuando se supone que a nivel federal existen instancias encargadas específicamente para tales temas. Esa agenda de seguridad se planea con acciones y objetivos desde comienzo de cada administración en turno, es decir, se supone que el gabinete de seguridad es experto en esos temas y trabaja para ello, entonces, ¿Por qué preguntarle a políticos que no los manejan?.
Algunas conclusiones sobre el llamado a los “Diálogos por la seguridad” resaltando las preguntas antes mencionadas, se podría interpretar como la estrategia de la apertura del gobierno federal para legitimar su lucha, tratar de incluir a actores políticos y crear un ambiente de correspondencia de gobierno abierto, objetivo y plural, dispuesto a escuchar todo lo que venga fuera del mismo, en pocas palabras, convencernos de que es también nuestra lucha y si se está ganando o perdiendo todos tenemos que aceptar los resultados. Los llamados e intervenciones de Felipe Calderón han sido muy puntuales a la unión y responsabilidad, a resistir la lucha como ciudadanos cada uno en nuestros roles de vida esperando los cambios cueste lo que nos cueste.
Pero, ¿servirán de algo los diálogos?, ¿después de esto que pasará?, los mismos dirigentes de partidos, bancadas y coordinadores de los partidos en las cámaras, que han participado en los ”Diálogos” mantienen congeladas las reformas importantes de los temas en cuestión, si ahí es el lugar pertinente y debido para reformar, aprobar o no las leyes ¿por qué hacer diálogos?, ¿les importará en verdad?, ¿por qué hacer el llamado y generalizar solo el tema de seguridad al diálogo, si existen también otros temas importantes de la agenda nacional que nos encantaría discutir también?.
La intervención en el estrado de los “Diálogos” de funcionarios federales como Genaro García Luna secretario de seguridad pública, así como gente del partido en el gobierno presentan discursos de rendición de cuentas, por lo contrario, partidos de oposición son más críticos y exigentes en los resultados y acciones llevadas a cabo hasta el momento. Más allá del protocolo y la retórica; las estrategias, reformas, acuerdos etc., se hacen en reuniones específicas para tales temas, con expertos y especialistas de los problemas a tratar. Tal parece que les hacen un favor, o el trabajo completo con un colash de ideas sobre la seguridad de Estado en México.
Es importante no caer en distracciones, pequeñas coyunturas y circo, se tiene que luchar (la mayoría de veces sin armas) por varios frentes, el combatir la inseguridad por sí misma no resuelve los problemas ya derivados de la misma. La educación, salud, el trabajo y la seguridad son temas de la agenda pública del país imperantes en atender, por lo que se espera que el ciclo de conferencias y pequeñas auditorias no se quede solo en eso, “Diálogos”.
Saúl Ballinas. Politólogo.
domingo, 22 de agosto de 2010
Para el 24 de octubre
El 24 de octubre de 2010 se presenta una oportunidad de oro para la ciudadanía, se realizaran, después de más de nueve años, una vez más elecciones para elegir los comités ciudadanos. Por qué digo que es dorada esta oportunidad, simple y sencillamente porque los ciudadanos interesados en mejorar su entorno inmediato y que no han encontrado eco en las administraciones delegacionales o en sus representantes populares pueden incidir de manera real dentro la política local.
Estos comités tendrán acceso a los presupuestos participativos y de mejoramiento barrial, podrán aprobar, impulsar o echar abajo cualquier tipo de obra que las autoridades intenten realizar en la colonia, es decir los ciudadanos pueden insertarse en un terreno que hasta hace poco se les había negado de forma sistemática: la participación real. No obstante, los partidos políticos no se mantienen ajenos a este proceso e intentaran colocar a sus huestes con el fin de controlar no solo el poder político, también el económico de estos comités.
Resulta preocupante como desde hace algunos días los diferentes partidos políticos comienzan a movilizar su maquinaria, sus lideres locales comienzan con la compra de las conciencias, se lucra con la necesidad de las clases más pobres, operadores de aspirantes a puestos de elección popular comienzan a condicionar los diferentes programas sociales, etc. Lo grotesco no radica en esta intromisión, sino que nuevamente los ciudadanos comienzan a quedar fuera de la jugada, ya que, los que no se alinien o cuenten con un padrino simple y sencillamente compiten en condiciones totalmente desiguales y con pocas probabilidades de ganar ante estos aplastantes aparatos partidistas-electorales.
Por si esto no fuera suficiente, el órgano encargado de realizar estas elecciones vecinales, el Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF), no se ha dado a la tarea de concientizar al ciudadano de a pie. En todos estos años de existencia no ha podido (o querido) construir una autentica ciudadanía y deja en el aire a los ciudadanos que se quieren involucrar en este proceso, no ha implementado los candados necesarios para garantizar una contienda justa y que decir del Tribunal Electoral del Distrito Federal (TEDF) un aparato burocrático más…
A pesar de que el panorama es adverso los ciudadanos cuentan con su capacidad e iniciativa para intentar dar batalla a las maquinarias partidistas y sus peones. Es de suma importancia que sean ciudadanos comprometidos con su colonia, no con un diputado (local o federal) o un partido político, debido a que los presupuestos que maneje este comité serán rasurados para el padrino en cuestión que lo destinará para la compra de despensas, conciencias y votos fomentando de nueva cuenta el circulo vicioso que dejó la cultura política priísta, que la izquierda ha adoptado ávidamente y la derecha no se ruboriza en implementar.
El llamado es urgente a aquellos ciudadanos para recuperar la política, la cual es tan importante que no se puede dejar en las manos de los políticos, esta es la oportunidad de mandar un mensaje autentico de hartazgo de la y los políticos de siempre, incluso mucho más impactante que la mediática campaña del voto en blanco. Es la coyuntura exacta para un cambio sustancial, es la oportunidad para que l@s jóvenes nos involucremos, es la oportunidad de recuperar la credibilidad en esta democracia tan endeble…
Por último es necesario mencionar que al PRD no le queda claro que en esta contienda no es “él vs él”, el PRI, sobre todo en el oriente de la ciudad, viene con todo, operadores de Enrique Peña Nieto (gobernador del Estado de México) y de Fidel Herrera (ex gobernador de Veracruz) comienzan a moverse comprando organizaciones, creando nuevas clientelas, insertando viejos y nuevos liderazgos a ese aparato, por su parte el PAN intenta dar la pelea. Quizás la izquierda necesita una verdadera lección, pero esto significaría abrirle la puerta a lo peor de la política como es el priísmo ó la ineptitud conservadora del panismo, no cabe duda que entre lo malo y lo peor se requiere lo ciudadano…
Edwin Ramírez. Politólogo
Estos comités tendrán acceso a los presupuestos participativos y de mejoramiento barrial, podrán aprobar, impulsar o echar abajo cualquier tipo de obra que las autoridades intenten realizar en la colonia, es decir los ciudadanos pueden insertarse en un terreno que hasta hace poco se les había negado de forma sistemática: la participación real. No obstante, los partidos políticos no se mantienen ajenos a este proceso e intentaran colocar a sus huestes con el fin de controlar no solo el poder político, también el económico de estos comités.
Resulta preocupante como desde hace algunos días los diferentes partidos políticos comienzan a movilizar su maquinaria, sus lideres locales comienzan con la compra de las conciencias, se lucra con la necesidad de las clases más pobres, operadores de aspirantes a puestos de elección popular comienzan a condicionar los diferentes programas sociales, etc. Lo grotesco no radica en esta intromisión, sino que nuevamente los ciudadanos comienzan a quedar fuera de la jugada, ya que, los que no se alinien o cuenten con un padrino simple y sencillamente compiten en condiciones totalmente desiguales y con pocas probabilidades de ganar ante estos aplastantes aparatos partidistas-electorales.
Por si esto no fuera suficiente, el órgano encargado de realizar estas elecciones vecinales, el Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF), no se ha dado a la tarea de concientizar al ciudadano de a pie. En todos estos años de existencia no ha podido (o querido) construir una autentica ciudadanía y deja en el aire a los ciudadanos que se quieren involucrar en este proceso, no ha implementado los candados necesarios para garantizar una contienda justa y que decir del Tribunal Electoral del Distrito Federal (TEDF) un aparato burocrático más…
A pesar de que el panorama es adverso los ciudadanos cuentan con su capacidad e iniciativa para intentar dar batalla a las maquinarias partidistas y sus peones. Es de suma importancia que sean ciudadanos comprometidos con su colonia, no con un diputado (local o federal) o un partido político, debido a que los presupuestos que maneje este comité serán rasurados para el padrino en cuestión que lo destinará para la compra de despensas, conciencias y votos fomentando de nueva cuenta el circulo vicioso que dejó la cultura política priísta, que la izquierda ha adoptado ávidamente y la derecha no se ruboriza en implementar.
El llamado es urgente a aquellos ciudadanos para recuperar la política, la cual es tan importante que no se puede dejar en las manos de los políticos, esta es la oportunidad de mandar un mensaje autentico de hartazgo de la y los políticos de siempre, incluso mucho más impactante que la mediática campaña del voto en blanco. Es la coyuntura exacta para un cambio sustancial, es la oportunidad para que l@s jóvenes nos involucremos, es la oportunidad de recuperar la credibilidad en esta democracia tan endeble…
Por último es necesario mencionar que al PRD no le queda claro que en esta contienda no es “él vs él”, el PRI, sobre todo en el oriente de la ciudad, viene con todo, operadores de Enrique Peña Nieto (gobernador del Estado de México) y de Fidel Herrera (ex gobernador de Veracruz) comienzan a moverse comprando organizaciones, creando nuevas clientelas, insertando viejos y nuevos liderazgos a ese aparato, por su parte el PAN intenta dar la pelea. Quizás la izquierda necesita una verdadera lección, pero esto significaría abrirle la puerta a lo peor de la política como es el priísmo ó la ineptitud conservadora del panismo, no cabe duda que entre lo malo y lo peor se requiere lo ciudadano…
Edwin Ramírez. Politólogo
martes, 17 de agosto de 2010
Buena oportunidad vs Atole con el dedo
Por primera vez se celebrarán comicios en el Distrito Federal el cual no incluirá y no se convocarán a los partidos políticos, el ejercicio llevado por el Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF) será el primero en su tipo en la capital del país, las Elección de Comités Ciudadanos y Consejos de los Pueblos (CCyCP 2010) está concebida con el fin de la organización entre ciudadanos vecinos por colonias, en cada una de las delegaciones políticas del DF para elegir el comité o consejo representante de cada colonia o pueblo existente.
El grado de participación social para tal evento es una de las incógnitas con las que podemos comenzar el análisis, por otra parte, resaltar las dudas sobre el alcance y la pertinencia de tal proyecto para la vida democrática de la capital, así como el funcionamiento del proyecto. Las bases y reglas de juego para la participación en el proceso electoral del próximo 24 octubre relativamente son claras y fáciles de digerir, pero aquí el medio, los alcances y los fines son los importantes.
En la cuestión electoral, la participación ciudadana está muy relacionada con el ánimo y percepción de los vecinos en las colonias, sobre este ejercicio electoral del cual no tenemos referencia alguna, solo los comicios electorales locales son lo más cercano a tal ejercicio. La diferencia o lo nuevo del proceso es recrear “mini elecciones”, esto es el poder votar por sus propios vecinos o poder ser votado, siendo el límite territorial la colonia y los habitantes que en ella se encuentran como referencia de participación en números (votos), “sin presencia de partido político alguno” como se exige en la convocatoria. Lo cual no asegura que pueda ser disfrazada la participación partidista con militantes de partido de los mismos. En cuanto a los recursos económicos para hacer campaña o promover las planillas registradas, serán limitadas a los bolsillos de los interesados, con lo que queda restringida la ayuda de partidos o instituciones, así como funcionarios públicos.
En la propaganda de las planillas al igual que los colores de la misma se limitaran al blanco y negro y solo en hojas de papel, lo anterior es acertado en el sentido de no generar basura y contaminación visual con la prohibición de pintas en bardas y colgar algún tipo de mantas o publicidad, etc. (para información detallada sobre el proceso electoral y sus bases, consulta la pagina web del instituto electoral; http://www.iedf.org.mx).
Se puede esperar mucho o poco de las elección de comités ciudadanos y consejos de los pueblos en el Distrito Federal, a primera instancia se podría ver como una herramienta más para fortalecer el régimen y la cultura democrática, así como poder medir la participación ciudadana en asuntos públicos de los capitalinos, lo anterior con relación a ser parte del proceso electoral conformando las Mesas Directivas de Casilla o su símil, participar para conformar planillas para poder competir por su colonia, así como participar en la votación el día de la jornada, más un plus que consiste repito; “sin intervención de partidos políticos” aunque no pudiera significar nada. Siendo el árbitro el IEDF y el Tribunal Electoral del Distrito Federal (TEDF) como última instancia para resolver controversias.
La participación se puede ver reflejada en las propuestas relacionadas a las necesidades de cada colonia por parte de los vecinos. Si hablamos de “mini-elección” con un aparato no complejo en estructura, la lectura positiva la podemos referir a que son comicios por y para ciudadanos, algo más directo. Aunado a lo anterior se podría tener referencia incluso de la participación social que se tengan como vecinos, el ver qué tanto nos preocupan los asuntos públicos locales como lo es la colonia en la que se habita, saber si podemos tener comicios tranquilos y sin ningún tipo de controversias y riñas (referenciando a la mayoría que hemos visto los últimos años entre partidos). Sobre todo nos daremos cuenta si nuestro sistema electoral está viciado desde arriba o son los ciudadanos que desde abajo lo corrompen o viceversa.
Los alcances de las elecciones de comités se darían por la relación que pudiera tener con las administraciones locales (delegaciones) principalmente y la misma sociedad, relaciones que se pueden aprovechar en organización social y que la sociedad capitalina se interese más por los asuntos públicos, concientizando al ciudadano promedio que no es estudioso del tema, a que no se trata de asuntos de unos cuantos, ni de partidos solamente, el objetivo es acercarle también el turno de tomar la palabra para exigir que al menos las necesidades básicas como agua, luz, limpieza, seguridad, bacheo y cero contaminación en el lugar donde viven, sean solucionadas de inmediato como prioridad, que no vea lejos esa oportunidad.
Por otro lado, sería un buen comienzo que las propuestas convertidas en plan de trabajo y agenda ganadoras para las colonias deban estar supeditada por la rendición de cuentas, esto es, de vecinos para los vecinos, así como la transparencia en los recursos públicos designados para el mejoramiento colonial, de barrios, pueblos o unidades habitacionales.
El proyecto de elecciones de comités en la capital del país sugiere cosas buenas en el sentido de organización social como en desarrollo de las colonias, esperemos se pueda crear el puente directo de representantes de colonias con las administraciones delegacionales (principal objetivo de los comicios), uno de los motivos importantes de lo anterior es que de ahí salen los recursos para las colonias lo cual no sea motivo de limitar el trabajo de los presidentes de colonia o sea condicionado el apoyo, al igual, para no estar a expensas de gestores propios de diputados locales y federales o gente que aglutina público para regalar despensas o prometa arreglar necesidades básicas de colonia y así ser motivo de promoción para algún político o funcionario.
No se tiene mucha referencia de lo que pueda pasar o cual será el futuro de los comicios vecinales, solo podemos esperar el desarrollo de los mismos para ver los alcances verdaderos, lo que no podemos dejar de hacer, es participar tanto dentro como fuera de procesos como este, así como en organizaciones civiles o asociaciones, se puede demostrar en las dos posibilidades que hay interés y presencia social, que la sociedad se puede organizar y entender por sí misma, pero si le abren espacios como el referido, que mejor aprovecharlos al máximo.
Saúl Ballinas. Politólogo
El grado de participación social para tal evento es una de las incógnitas con las que podemos comenzar el análisis, por otra parte, resaltar las dudas sobre el alcance y la pertinencia de tal proyecto para la vida democrática de la capital, así como el funcionamiento del proyecto. Las bases y reglas de juego para la participación en el proceso electoral del próximo 24 octubre relativamente son claras y fáciles de digerir, pero aquí el medio, los alcances y los fines son los importantes.
En la cuestión electoral, la participación ciudadana está muy relacionada con el ánimo y percepción de los vecinos en las colonias, sobre este ejercicio electoral del cual no tenemos referencia alguna, solo los comicios electorales locales son lo más cercano a tal ejercicio. La diferencia o lo nuevo del proceso es recrear “mini elecciones”, esto es el poder votar por sus propios vecinos o poder ser votado, siendo el límite territorial la colonia y los habitantes que en ella se encuentran como referencia de participación en números (votos), “sin presencia de partido político alguno” como se exige en la convocatoria. Lo cual no asegura que pueda ser disfrazada la participación partidista con militantes de partido de los mismos. En cuanto a los recursos económicos para hacer campaña o promover las planillas registradas, serán limitadas a los bolsillos de los interesados, con lo que queda restringida la ayuda de partidos o instituciones, así como funcionarios públicos.
En la propaganda de las planillas al igual que los colores de la misma se limitaran al blanco y negro y solo en hojas de papel, lo anterior es acertado en el sentido de no generar basura y contaminación visual con la prohibición de pintas en bardas y colgar algún tipo de mantas o publicidad, etc. (para información detallada sobre el proceso electoral y sus bases, consulta la pagina web del instituto electoral; http://www.iedf.org.mx).
Se puede esperar mucho o poco de las elección de comités ciudadanos y consejos de los pueblos en el Distrito Federal, a primera instancia se podría ver como una herramienta más para fortalecer el régimen y la cultura democrática, así como poder medir la participación ciudadana en asuntos públicos de los capitalinos, lo anterior con relación a ser parte del proceso electoral conformando las Mesas Directivas de Casilla o su símil, participar para conformar planillas para poder competir por su colonia, así como participar en la votación el día de la jornada, más un plus que consiste repito; “sin intervención de partidos políticos” aunque no pudiera significar nada. Siendo el árbitro el IEDF y el Tribunal Electoral del Distrito Federal (TEDF) como última instancia para resolver controversias.
La participación se puede ver reflejada en las propuestas relacionadas a las necesidades de cada colonia por parte de los vecinos. Si hablamos de “mini-elección” con un aparato no complejo en estructura, la lectura positiva la podemos referir a que son comicios por y para ciudadanos, algo más directo. Aunado a lo anterior se podría tener referencia incluso de la participación social que se tengan como vecinos, el ver qué tanto nos preocupan los asuntos públicos locales como lo es la colonia en la que se habita, saber si podemos tener comicios tranquilos y sin ningún tipo de controversias y riñas (referenciando a la mayoría que hemos visto los últimos años entre partidos). Sobre todo nos daremos cuenta si nuestro sistema electoral está viciado desde arriba o son los ciudadanos que desde abajo lo corrompen o viceversa.
Los alcances de las elecciones de comités se darían por la relación que pudiera tener con las administraciones locales (delegaciones) principalmente y la misma sociedad, relaciones que se pueden aprovechar en organización social y que la sociedad capitalina se interese más por los asuntos públicos, concientizando al ciudadano promedio que no es estudioso del tema, a que no se trata de asuntos de unos cuantos, ni de partidos solamente, el objetivo es acercarle también el turno de tomar la palabra para exigir que al menos las necesidades básicas como agua, luz, limpieza, seguridad, bacheo y cero contaminación en el lugar donde viven, sean solucionadas de inmediato como prioridad, que no vea lejos esa oportunidad.
Por otro lado, sería un buen comienzo que las propuestas convertidas en plan de trabajo y agenda ganadoras para las colonias deban estar supeditada por la rendición de cuentas, esto es, de vecinos para los vecinos, así como la transparencia en los recursos públicos designados para el mejoramiento colonial, de barrios, pueblos o unidades habitacionales.
El proyecto de elecciones de comités en la capital del país sugiere cosas buenas en el sentido de organización social como en desarrollo de las colonias, esperemos se pueda crear el puente directo de representantes de colonias con las administraciones delegacionales (principal objetivo de los comicios), uno de los motivos importantes de lo anterior es que de ahí salen los recursos para las colonias lo cual no sea motivo de limitar el trabajo de los presidentes de colonia o sea condicionado el apoyo, al igual, para no estar a expensas de gestores propios de diputados locales y federales o gente que aglutina público para regalar despensas o prometa arreglar necesidades básicas de colonia y así ser motivo de promoción para algún político o funcionario.
No se tiene mucha referencia de lo que pueda pasar o cual será el futuro de los comicios vecinales, solo podemos esperar el desarrollo de los mismos para ver los alcances verdaderos, lo que no podemos dejar de hacer, es participar tanto dentro como fuera de procesos como este, así como en organizaciones civiles o asociaciones, se puede demostrar en las dos posibilidades que hay interés y presencia social, que la sociedad se puede organizar y entender por sí misma, pero si le abren espacios como el referido, que mejor aprovecharlos al máximo.
Saúl Ballinas. Politólogo
sábado, 14 de agosto de 2010
Son pobres porque quieren
La pobreza, la inequitativa distribución de la riqueza y la desigualdad social, han sido una constante en la realidad nacional; Los conceptos pobreza, falta de empleo y desnutrición son recurrentes en los discursos y promesas gubernamentales pero también, realidades y vivencias que persisten, persistirán y que sufren más de la mitad de la población en México.
Los Programas gubernamentales de apoyo social han sido utilizados con fines de proselitistas y en términos tangibles, han tenido poco impacto en las condiciones de vida de los que menos tienen; pese a los “esfuerzos” que han implementado los gobiernos mexicanos (muchas veces con financiamiento internacional) durante los últimos sexenios para erradicar la pobreza, hoy en día existe y va en aumento.Las razones son muchas y la mayoría son de tipo estructural; no obstante, a menudo escucho una frase que para quien la dice, explica la razón de la existencia de personas viviendo en la miseria: “son pobres porque quieren”. Antes de empezar a juzgar o a emitir una opinión respecto al enunciado anterior, analicemos el contexto. La frase tiene que ver con la ideología neoliberal la cual plantea, entre otras cosas, que el mercado es capaz de resolver por si mismo los males de la sociedad; además, por lo anterior el ser humano tiene la capacidad de salir adelante solo puesto que el mercado brinda las herramientas necesarias para acceder a una mejor calidad de vida. Sólo se trata de echarle ganas porque querer es poder, así pues, y como Mark Renton lo diría, el asunto es tener una casa bonita, una lavadora (no de dos patas) tarjetas de crédito, una camioneta para llevar a los hijos a la escuela etc etc etc. Hay que seguir el american dream y ascender y ascender pisar y pisar.
Así pues, esos pinches flojos que no le echan ganas y que quieren que todo se los des en la mano merecen su condición de miseria puesto que prefieren estar recostados en su hamaca que trabajar. Además personas que afirman lo anterior, que aclaro, no es mi caso, aseguran conocer a mil y un personas con historias de éxito. No lo dudo, pero analicemos esas historias, analicemos mi historia:
Mis abuelos paternos migraron del Estado de Oaxaca al Distrito Federal más o menos a finales de la década de los 50 sin un peso; se establecieron en la periferia de la Ciudad, en aquel entonces sin pavimento, luz ni condiciones mínimas de salubridad, la periferia llamada Neza; teniendo que mantener a una esposa y 9 hijos mi abuelo se dedicó a vender colchas y cobijas. Diariamente recorría la ciudad a pie para llevar el pan de cada día al hogar; con el transcurso del tiempo logró establecer 2 o 3 mueblerías y compró 3 o 4 casas, además consiguió que 8 de sus 9 hijos fueran a la UNAM y hoy todos viven relativamente bien. Bajo el ejemplo planteado podemos concluir que mi abuelo le echo ganas y se superó.
No obstante, debemos contextualizar la situación.
Para inicios de la década de los 40 las primeras instituciones de asistencia y seguridad social comienzan a surgir. En 1943 Manuel Ávila Camacho creó la Secretaría de Salubridad y Asistencia (SSA) dedicada a atender a los indigentes y pordioseros; también nace la Ley de Seguridad Social, la cual dio origen al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) encargado de atender a las clases trabajadoras. No obstante a esos logros, la Política Social mexicana se estancó en el modelo original, es decir, acciones de seguridad social limitadas a una relación contractual, administradas vía aportaciones que solo protegían a los trabajadores de la industria, es decir, del México “moderno”.
Durante mucho tiempo se continuó con el esquema de Política Social básico, en el que sólo se garantiza seguridad social a los trabajadores del medio urbano, sin embargo, en décadas posteriores y derivado del proceso de industrialización, el Estado mexicano comienza a crear Instituciones para el bienestar social, expandiendo su margen de acción hacia un modelo asistencialista.
Ese cambio de paradigma trajo consigo la ampliación de Instituciones encargadas de la Política Social: en 1954 son creados el Fondo de las Habitaciones Populares (FONHAPO) y el Instituto Nacional de la Vivienda (INV); en 1959 se crea la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos de Primaria; en 1961 nace la Compañía Nacional de Subsistencias Populares (CONASUPO) y en Instituto Nacional de Protección de la Infancia (INPI); y en 1968 el Instituto Mexicano de Protección a la Niñez (IMPN). Todas estas instituciones, sin duda alguna, fueron la base del desarrollo social que se vivió en la época del “milagro mexicano”, organismos sin los cuales, México no habría alcanzado el nivel de desarrollo que mantiene hasta el día de hoy.
Considerando lo anterior, podríamos pensar que el desarrollo se expandió a la totalidad de la población, sin embargo hay que dejar algo en claro: solo aquellos que residían en ciudades podían gozar de esos beneficios. La población residente en zonas rurales era incapaz de acceder a los servicios que el Estado ofrecía por lo que “la política social estaba diseñada de tal forma que contribuía a acentuar las desigualdades generadas en el ámbito económico.” En otras palabras, México no transitó al esquema de Política Social moderno e integral pues las políticas de bienestar social implementadas hasta entonces eran excluyentes para lo rural y complejas para lo urbano.
Es así como podemos explicar, aunque de manera general, los orígenes de la desigualdad social en México y también entender por qué es que existen estas historias de éxito, en las ciudades. En verdad dudo que haya alguna historia de superación de un jornalero que se quedó residiendo en el campo y si así fuera podría atreverme a sugerir que lo logró debido a que decidió adherirse al PRI en cualquiera de sus facetas, ya sea como Presidente Municipal o como líder en los Centros de Solidaridad, los cuales se caracterizaron por tener un alto grado de corrupción y coptación de los líderes sociales.
Situándonos en el plano actual y con base en múltiples investigaciones se puede concluir que un pobre que nace pobre, vivirá, se reproducirá y morirá pobre. No es que sean pobres porque quieren, son pobres porque no tuvieron las oportunidades de elegir que hacer con su vida. Con un salario de obrero o peón, de aproximadamente $1500 a la quincena, si bien le va, no tienen la opción de elegir echarle ganas. Si quiere que sus hijos estudien, debe invertir en ellos, comprar uniformes, libros, cuadernos y darle para los pasajes; si decide ser ejemplar y no comprar piratería tendría que invertir una quinta parte de su salario a la quincena para hacerlo; además, tiene que comer, y en verdad sale más barato comprar una quesadilla en la calle que una ensalada en un oxxo, aparte, llena más; debe llevar el gasto a la casa, pagar luz, pagar gas o muchas veces la renta. Si se quiere divertir para escapar de las horas de friega laboral, puede decidir llevar a la familia al cine, pero eso implicaría gastar más de $200. Las cosas no son fáciles y por más que le eche ganas en el trabajo jamás va a ganar lo mismo que un Licenciado en un puesto burocrático. Si le va bien y su hijo termina la Universidad, el hijo tendrá que enfrentar un contexto de desempleo y bajos salarios. La movilidad social se puede dar, pero a muy baja escala y de nuevo, en la ciudad.
En el campo, una familia entera vive de la siembra, comiendo y no comiendo, ¿Cómo mandar a los hijos a la escuela si no hay que comer? ¿Cómo pensar en el desarrollo nacional con más de la mitad de tu población viviendo en la miseria? No hace falta ir a una comunidad para verlo, solo hace falta llegar a una fábrica y charlar con un padre de familia. No hace falta ir a una fábrica, sólo sal a la calle, métete al metro y verás como el mundo es de dueños y no dueños.
Liliana Onofre. Administradora Pública
1.Para más información, ver film Trainspotting.
2.Gerardo Manuel Ordoñez Barba, La Política Social y el combate a la pobreza en México, UNAM, Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades, México, 2002, p. 44.
3.Liliana Onofre “La Política Social en México” Tesis de Licenciatura (no concluida)
4.En mi Tesis
Los Programas gubernamentales de apoyo social han sido utilizados con fines de proselitistas y en términos tangibles, han tenido poco impacto en las condiciones de vida de los que menos tienen; pese a los “esfuerzos” que han implementado los gobiernos mexicanos (muchas veces con financiamiento internacional) durante los últimos sexenios para erradicar la pobreza, hoy en día existe y va en aumento.Las razones son muchas y la mayoría son de tipo estructural; no obstante, a menudo escucho una frase que para quien la dice, explica la razón de la existencia de personas viviendo en la miseria: “son pobres porque quieren”. Antes de empezar a juzgar o a emitir una opinión respecto al enunciado anterior, analicemos el contexto. La frase tiene que ver con la ideología neoliberal la cual plantea, entre otras cosas, que el mercado es capaz de resolver por si mismo los males de la sociedad; además, por lo anterior el ser humano tiene la capacidad de salir adelante solo puesto que el mercado brinda las herramientas necesarias para acceder a una mejor calidad de vida. Sólo se trata de echarle ganas porque querer es poder, así pues, y como Mark Renton lo diría, el asunto es tener una casa bonita, una lavadora (no de dos patas) tarjetas de crédito, una camioneta para llevar a los hijos a la escuela etc etc etc. Hay que seguir el american dream y ascender y ascender pisar y pisar.
Así pues, esos pinches flojos que no le echan ganas y que quieren que todo se los des en la mano merecen su condición de miseria puesto que prefieren estar recostados en su hamaca que trabajar. Además personas que afirman lo anterior, que aclaro, no es mi caso, aseguran conocer a mil y un personas con historias de éxito. No lo dudo, pero analicemos esas historias, analicemos mi historia:
Mis abuelos paternos migraron del Estado de Oaxaca al Distrito Federal más o menos a finales de la década de los 50 sin un peso; se establecieron en la periferia de la Ciudad, en aquel entonces sin pavimento, luz ni condiciones mínimas de salubridad, la periferia llamada Neza; teniendo que mantener a una esposa y 9 hijos mi abuelo se dedicó a vender colchas y cobijas. Diariamente recorría la ciudad a pie para llevar el pan de cada día al hogar; con el transcurso del tiempo logró establecer 2 o 3 mueblerías y compró 3 o 4 casas, además consiguió que 8 de sus 9 hijos fueran a la UNAM y hoy todos viven relativamente bien. Bajo el ejemplo planteado podemos concluir que mi abuelo le echo ganas y se superó.
No obstante, debemos contextualizar la situación.
Para inicios de la década de los 40 las primeras instituciones de asistencia y seguridad social comienzan a surgir. En 1943 Manuel Ávila Camacho creó la Secretaría de Salubridad y Asistencia (SSA) dedicada a atender a los indigentes y pordioseros; también nace la Ley de Seguridad Social, la cual dio origen al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) encargado de atender a las clases trabajadoras. No obstante a esos logros, la Política Social mexicana se estancó en el modelo original, es decir, acciones de seguridad social limitadas a una relación contractual, administradas vía aportaciones que solo protegían a los trabajadores de la industria, es decir, del México “moderno”.
Durante mucho tiempo se continuó con el esquema de Política Social básico, en el que sólo se garantiza seguridad social a los trabajadores del medio urbano, sin embargo, en décadas posteriores y derivado del proceso de industrialización, el Estado mexicano comienza a crear Instituciones para el bienestar social, expandiendo su margen de acción hacia un modelo asistencialista.
Ese cambio de paradigma trajo consigo la ampliación de Instituciones encargadas de la Política Social: en 1954 son creados el Fondo de las Habitaciones Populares (FONHAPO) y el Instituto Nacional de la Vivienda (INV); en 1959 se crea la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos de Primaria; en 1961 nace la Compañía Nacional de Subsistencias Populares (CONASUPO) y en Instituto Nacional de Protección de la Infancia (INPI); y en 1968 el Instituto Mexicano de Protección a la Niñez (IMPN). Todas estas instituciones, sin duda alguna, fueron la base del desarrollo social que se vivió en la época del “milagro mexicano”, organismos sin los cuales, México no habría alcanzado el nivel de desarrollo que mantiene hasta el día de hoy.
Considerando lo anterior, podríamos pensar que el desarrollo se expandió a la totalidad de la población, sin embargo hay que dejar algo en claro: solo aquellos que residían en ciudades podían gozar de esos beneficios. La población residente en zonas rurales era incapaz de acceder a los servicios que el Estado ofrecía por lo que “la política social estaba diseñada de tal forma que contribuía a acentuar las desigualdades generadas en el ámbito económico.” En otras palabras, México no transitó al esquema de Política Social moderno e integral pues las políticas de bienestar social implementadas hasta entonces eran excluyentes para lo rural y complejas para lo urbano.
Es así como podemos explicar, aunque de manera general, los orígenes de la desigualdad social en México y también entender por qué es que existen estas historias de éxito, en las ciudades. En verdad dudo que haya alguna historia de superación de un jornalero que se quedó residiendo en el campo y si así fuera podría atreverme a sugerir que lo logró debido a que decidió adherirse al PRI en cualquiera de sus facetas, ya sea como Presidente Municipal o como líder en los Centros de Solidaridad, los cuales se caracterizaron por tener un alto grado de corrupción y coptación de los líderes sociales.
Situándonos en el plano actual y con base en múltiples investigaciones se puede concluir que un pobre que nace pobre, vivirá, se reproducirá y morirá pobre. No es que sean pobres porque quieren, son pobres porque no tuvieron las oportunidades de elegir que hacer con su vida. Con un salario de obrero o peón, de aproximadamente $1500 a la quincena, si bien le va, no tienen la opción de elegir echarle ganas. Si quiere que sus hijos estudien, debe invertir en ellos, comprar uniformes, libros, cuadernos y darle para los pasajes; si decide ser ejemplar y no comprar piratería tendría que invertir una quinta parte de su salario a la quincena para hacerlo; además, tiene que comer, y en verdad sale más barato comprar una quesadilla en la calle que una ensalada en un oxxo, aparte, llena más; debe llevar el gasto a la casa, pagar luz, pagar gas o muchas veces la renta. Si se quiere divertir para escapar de las horas de friega laboral, puede decidir llevar a la familia al cine, pero eso implicaría gastar más de $200. Las cosas no son fáciles y por más que le eche ganas en el trabajo jamás va a ganar lo mismo que un Licenciado en un puesto burocrático. Si le va bien y su hijo termina la Universidad, el hijo tendrá que enfrentar un contexto de desempleo y bajos salarios. La movilidad social se puede dar, pero a muy baja escala y de nuevo, en la ciudad.
En el campo, una familia entera vive de la siembra, comiendo y no comiendo, ¿Cómo mandar a los hijos a la escuela si no hay que comer? ¿Cómo pensar en el desarrollo nacional con más de la mitad de tu población viviendo en la miseria? No hace falta ir a una comunidad para verlo, solo hace falta llegar a una fábrica y charlar con un padre de familia. No hace falta ir a una fábrica, sólo sal a la calle, métete al metro y verás como el mundo es de dueños y no dueños.
Liliana Onofre. Administradora Pública
1.Para más información, ver film Trainspotting.
2.Gerardo Manuel Ordoñez Barba, La Política Social y el combate a la pobreza en México, UNAM, Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades, México, 2002, p. 44.
3.Liliana Onofre “La Política Social en México” Tesis de Licenciatura (no concluida)
4.En mi Tesis
domingo, 8 de agosto de 2010
La izquierda…¿y su proyecto?
Desde que Andrés Manuel López Obrador (ex candidato presidencial) y Marcelo Ebrard Casaubón (actual jefe de Gobierno del D.F.) han manifestado sus aspiraciones presidenciales para el 2012 se ha dado una discusión entorno a una posible alianza o pacto entre ambos o una ruptura, ocasionando que las fuerzas partidistas de izquierda tuvieran dos candidatos. Lo interesante es que las discusiones más eruditas, hasta las de café y redes sociales se centran en la figura del posible candidato, pocos son los que se meten a cuestionar los posibles proyectos de nación que proponga que cada aspirante.
Este vacío de proyecto nacional no es privativo de la izquierda, pero es ésta la que tiene una mayor responsabilidad de proponer cambios profundos en una sociedad tan desigual como es la mexicana. En lugar de ello, el debate se empobrece sobre los pros y contras de cada candidato (AMLO o MEC) esto es realmente preocupante ya que a pesar de que López Obrador ya ha presentado su proyecto, pocos analistas se han dado a la tarea de discutirlo, criticarlo y enriquecerlo, el mitin que realizó hace algunas semanas tuvo dos objetivo claros: demostrar que seguía vigente en las preferencias de los ciudadanos y dar a conocer su visión de un México mejor.
Por su parte Marcelo Ebrard se ha limitado a dar declaraciones llamativas que sirven de comidilla para los medios de comunicación. El Jefe de Gobierno no ha plasmado o manifestado su proyecto de nación y su puesto no es una limitante, hay que recordar que el propio AMLO presentó durante su jefatura de gobierno su libro Un proyecto alternativo de nación. En lugar de ello ha comenzado una serie de pactos con las elites empresariales, mostrándose como la opción de la izquierda, una izquierda dispuesta al dialogo, la negociación y los acuerdos…
Si bien AMLO presentó ya ha presentado su proyecto, son pocas o nulas las voces realmente objetivas que emiten opiniones a favor o en contra de los diferentes puntos. La izquierda no se puede seguir siendo cómplice de estructuras y grupos que mantienen prácticas antidemocráticas, corporativas y clientelares, como los hace el Partido Acción Nacional (PAN) con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y su lideresa Elba Esther Gordillo. Por el contrario se tiene que fomentar la organización autentica y democrática de los ciudadan@s, trabajador@s y tod@s aquellos que así lo decidan, es necesario inyectar de vitalidad y nuevas ideas a una opción que no se ha sabido diferenciar de los otros partidos…
Todo esto no lo puede resolver un candidato, líder o caudillo, por el contrario se necesita la participación e involucramiento de los que se dicen de izquierda, regresar a un trabajo de base, a una reconstrucción del tejido social y recuperar la credibilidad ciudadana. Sólo de esta forma se podrá forjar un verdadero proyecto de base, de ciudadanos libres y concientes que se involucran por convicción y no por interés, es realmente triste ver que la llamada izquierda le ha resultado más sencillo adoptar las viejas prácticas del sistema que construir ciudadanos.
A pesar de ello estoy convencido de que estamos a tiempo de retomar el camino y no sólo con miras al 2012, sino para la consolidación de un autentico proyecto de izquierda. México se merece y necesita una izquierda capaz, incluyente y democrática, dejemos de discutir sobre banalidades, si se logra la consolidación de un proyecto, el candidato es lo que menos importará…
Por último, aunque parece que falta mucho tiempo para el 24 de octubre, las diversas fuerzas políticas ya comienzan a movilizarse (unas más tarde que otras), los resultados serán una radiografía para el partido mayoritario en el D.F.
Edwin Ramírez. Politólogo
Este vacío de proyecto nacional no es privativo de la izquierda, pero es ésta la que tiene una mayor responsabilidad de proponer cambios profundos en una sociedad tan desigual como es la mexicana. En lugar de ello, el debate se empobrece sobre los pros y contras de cada candidato (AMLO o MEC) esto es realmente preocupante ya que a pesar de que López Obrador ya ha presentado su proyecto, pocos analistas se han dado a la tarea de discutirlo, criticarlo y enriquecerlo, el mitin que realizó hace algunas semanas tuvo dos objetivo claros: demostrar que seguía vigente en las preferencias de los ciudadanos y dar a conocer su visión de un México mejor.
Por su parte Marcelo Ebrard se ha limitado a dar declaraciones llamativas que sirven de comidilla para los medios de comunicación. El Jefe de Gobierno no ha plasmado o manifestado su proyecto de nación y su puesto no es una limitante, hay que recordar que el propio AMLO presentó durante su jefatura de gobierno su libro Un proyecto alternativo de nación. En lugar de ello ha comenzado una serie de pactos con las elites empresariales, mostrándose como la opción de la izquierda, una izquierda dispuesta al dialogo, la negociación y los acuerdos…
Si bien AMLO presentó ya ha presentado su proyecto, son pocas o nulas las voces realmente objetivas que emiten opiniones a favor o en contra de los diferentes puntos. La izquierda no se puede seguir siendo cómplice de estructuras y grupos que mantienen prácticas antidemocráticas, corporativas y clientelares, como los hace el Partido Acción Nacional (PAN) con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y su lideresa Elba Esther Gordillo. Por el contrario se tiene que fomentar la organización autentica y democrática de los ciudadan@s, trabajador@s y tod@s aquellos que así lo decidan, es necesario inyectar de vitalidad y nuevas ideas a una opción que no se ha sabido diferenciar de los otros partidos…
Todo esto no lo puede resolver un candidato, líder o caudillo, por el contrario se necesita la participación e involucramiento de los que se dicen de izquierda, regresar a un trabajo de base, a una reconstrucción del tejido social y recuperar la credibilidad ciudadana. Sólo de esta forma se podrá forjar un verdadero proyecto de base, de ciudadanos libres y concientes que se involucran por convicción y no por interés, es realmente triste ver que la llamada izquierda le ha resultado más sencillo adoptar las viejas prácticas del sistema que construir ciudadanos.
A pesar de ello estoy convencido de que estamos a tiempo de retomar el camino y no sólo con miras al 2012, sino para la consolidación de un autentico proyecto de izquierda. México se merece y necesita una izquierda capaz, incluyente y democrática, dejemos de discutir sobre banalidades, si se logra la consolidación de un proyecto, el candidato es lo que menos importará…
Por último, aunque parece que falta mucho tiempo para el 24 de octubre, las diversas fuerzas políticas ya comienzan a movilizarse (unas más tarde que otras), los resultados serán una radiografía para el partido mayoritario en el D.F.
Edwin Ramírez. Politólogo
miércoles, 4 de agosto de 2010
Drogas para todos o una verdadera auditoría
Inesperado que Felipe Calderón Hinojosa levante dudas sobre la manera de ejecutar su estrategia de seguridad específicamente en la lucha contra el narcotráfico, sobre todo cuando su discurso se ha caracterizado por declararle la guerra sin tregua alguna en acciones contra el crimen organizado, ahora, deja abierto el debate y pone a discusión la posibilidad de legalizar las drogas como forma de asentarle un fuerte golpe (abaratar el costo de la droga) a las organizaciones criminales de toda la República Mexicana.
Desde el comienzo de la administración de Calderón se le declaro la guerra a los cárteles y grupos de la delincuencia organizada en todo el país, si bien se han dado fuertes golpes con la caída o arresto de cabecillas importantes de los mismos a lo largo de cuatro años, el costo de muertes ha sido alármate, no solo de la gente que trabaja para dichas organizaciones criminales sino de las policías municipales, estatales, ferreales y activos del ejército. Dejando claro que es una lucha al tú por tú, con mismas fuerzas, mismos recursos humanos y económicos o incluso mayor por parte de los delincuentes que el propio Estado. La crítica a dicha estrategia gira alrededor del cómo se lleva a cabo, exhibiendo al ejército y poniéndolo como la última carta que tiene el gobierno Federal para hacer frente a tal problema siendo un gran riesgo para el país si fuera superado en algún momento por la delincuencia, dejándonos indefensos como sociedad y al país tanto interna como externamente.
El llamado a un debate crítico y responsable rico en ideas para la posibilidad de legalizar las drogas no es nuevo tampoco los pros y los contras de la propuesta. Pero veamos más allá de lo bueno o malo que pudiera resultar tal decisión, no se puede entender el porqué los gobiernos Estatales así como el Federal no han podido cortar o congelar las cuentas de los cárteles cuando estos manejan a diario millones de pesos y dólares en bancos y en negocios para el lavado de dinero, acaso no se cuenta con tecnología suficiente para intervenir y rastrear celulares, teléfonos públicos y particulares, identificar voz, hullas digitales, etc. de verdad será difícil tal rastreo (en Estados Unidos desde vario años atrás se maneja la llamada lista negra en la cual quedan registran las cuentas bancarias donde se maneja de peculiar manera el dinero, ya sea en depósitos, transferencias o retiros en un corto plazo, así como los nombres de los titulares para ser investigados).
Por otra parte, no se debe ir directamente a las posibles soluciones ya una vez dado el problema sin antes prevenir el mismo. Porqué tomar la decisión o dar pie a la posibilidad de legalizar las drogas y convertir automáticamente en empresarios a los involucrados en ese negocio (hacer que todo lo ilegal sea legal como financiar campañas electorales, crear empresas para surtir y tratar de regular las drogas) en vez de que sea prioridad el mejoramiento de las condiciones de vida de los mexicanos (empleo y salarios decorosos, buena calidad y atención de la salud, educación accesible y de alto nivel, entre otros) antes de permitir que se pueda conseguir droga en cada esquina. Problemas como los anteriores generan que se ensanchen las filas del crimen organizado, que la misma sociedad (en municipios de Estados de la república sobre todo) defienda a los narcotraficantes y tener respaldo y protección de algunos políticos, etc.
Todo lo anterior es el problema de raíz, es lo que se debe investigar, castigar y prevenir. El discutir la legalización de las drogas sería el reconocer y dejar así los problemas antes mencionados y sobre ya lo malo tratar de darle un golpe en lo económico al narcotráfico, que resultaría nada si no se prevé lo que pasa y pueda pasar no solo con la legalización sino con lo que nos ha llevado a tal debate en nuestro país.
En algunos países Europeos como Holanda, Bélgica, Suiza se legalizaron las drogas, países totalmente diferentes en sociedad, economía, gobierno, políticas, policías, políticos, educación a México, en estos países subió el índice de consumo como era esperado pero no así al mismo nivel el de adicciones que necesitaran tratamiento. El presente tema no trata de solo decidir el sí o no en la legalización de las drogas, es el llegar a la certeza si estamos preparados como sociedad para tal hecho, es necesario fortalecer y perfeccionar la estrategia de seguridad con avances por varios frentes sobre todo, el querer legalizar las drogas no es la solución en sí, podría ser un paso pero no resolvería mucho sin antes atender las necesidades sociales básicas que fortalecen al crimen organizado por ser vía de salida a sus problemas económicos sobre todo, no tiene porque ser mala o satanizar en si la droga, es el uso y lo preparado que estemos como sociedad para asimilar el uso y la responsabilidad que esto significa.
Saúl Ballinas. Politólogo
Desde el comienzo de la administración de Calderón se le declaro la guerra a los cárteles y grupos de la delincuencia organizada en todo el país, si bien se han dado fuertes golpes con la caída o arresto de cabecillas importantes de los mismos a lo largo de cuatro años, el costo de muertes ha sido alármate, no solo de la gente que trabaja para dichas organizaciones criminales sino de las policías municipales, estatales, ferreales y activos del ejército. Dejando claro que es una lucha al tú por tú, con mismas fuerzas, mismos recursos humanos y económicos o incluso mayor por parte de los delincuentes que el propio Estado. La crítica a dicha estrategia gira alrededor del cómo se lleva a cabo, exhibiendo al ejército y poniéndolo como la última carta que tiene el gobierno Federal para hacer frente a tal problema siendo un gran riesgo para el país si fuera superado en algún momento por la delincuencia, dejándonos indefensos como sociedad y al país tanto interna como externamente.
El llamado a un debate crítico y responsable rico en ideas para la posibilidad de legalizar las drogas no es nuevo tampoco los pros y los contras de la propuesta. Pero veamos más allá de lo bueno o malo que pudiera resultar tal decisión, no se puede entender el porqué los gobiernos Estatales así como el Federal no han podido cortar o congelar las cuentas de los cárteles cuando estos manejan a diario millones de pesos y dólares en bancos y en negocios para el lavado de dinero, acaso no se cuenta con tecnología suficiente para intervenir y rastrear celulares, teléfonos públicos y particulares, identificar voz, hullas digitales, etc. de verdad será difícil tal rastreo (en Estados Unidos desde vario años atrás se maneja la llamada lista negra en la cual quedan registran las cuentas bancarias donde se maneja de peculiar manera el dinero, ya sea en depósitos, transferencias o retiros en un corto plazo, así como los nombres de los titulares para ser investigados).
Por otra parte, no se debe ir directamente a las posibles soluciones ya una vez dado el problema sin antes prevenir el mismo. Porqué tomar la decisión o dar pie a la posibilidad de legalizar las drogas y convertir automáticamente en empresarios a los involucrados en ese negocio (hacer que todo lo ilegal sea legal como financiar campañas electorales, crear empresas para surtir y tratar de regular las drogas) en vez de que sea prioridad el mejoramiento de las condiciones de vida de los mexicanos (empleo y salarios decorosos, buena calidad y atención de la salud, educación accesible y de alto nivel, entre otros) antes de permitir que se pueda conseguir droga en cada esquina. Problemas como los anteriores generan que se ensanchen las filas del crimen organizado, que la misma sociedad (en municipios de Estados de la república sobre todo) defienda a los narcotraficantes y tener respaldo y protección de algunos políticos, etc.
Todo lo anterior es el problema de raíz, es lo que se debe investigar, castigar y prevenir. El discutir la legalización de las drogas sería el reconocer y dejar así los problemas antes mencionados y sobre ya lo malo tratar de darle un golpe en lo económico al narcotráfico, que resultaría nada si no se prevé lo que pasa y pueda pasar no solo con la legalización sino con lo que nos ha llevado a tal debate en nuestro país.
En algunos países Europeos como Holanda, Bélgica, Suiza se legalizaron las drogas, países totalmente diferentes en sociedad, economía, gobierno, políticas, policías, políticos, educación a México, en estos países subió el índice de consumo como era esperado pero no así al mismo nivel el de adicciones que necesitaran tratamiento. El presente tema no trata de solo decidir el sí o no en la legalización de las drogas, es el llegar a la certeza si estamos preparados como sociedad para tal hecho, es necesario fortalecer y perfeccionar la estrategia de seguridad con avances por varios frentes sobre todo, el querer legalizar las drogas no es la solución en sí, podría ser un paso pero no resolvería mucho sin antes atender las necesidades sociales básicas que fortalecen al crimen organizado por ser vía de salida a sus problemas económicos sobre todo, no tiene porque ser mala o satanizar en si la droga, es el uso y lo preparado que estemos como sociedad para asimilar el uso y la responsabilidad que esto significa.
Saúl Ballinas. Politólogo
lunes, 26 de julio de 2010
¿El terror llegó?
Hace unas semanas se dio un hecho inédito en México, la explosión de un coche bomba en Ciudad Juárez, este acto se lo atribuyó el grupo denominado La Línea, brazo armado del Cártel de Juárez. Este hecho debe causar preocupación debido a que a todas luces es un acto de terrorismo, a diferencia de hace unos años cuando el Ejército Popular Revolucionario (EPR) detonó explosivos en ductos de PEMEX donde no hubo victimas que lamentar, en esta ocasión las cosas fueron diferentes.
Estas actos terroristas demuestran algunas cosas, entre ellas el nivel de organización y especialización que han adquirido los grupos criminales, es decir, diversifican sus acciones en áreas, muy especificas y por lo tanto se hacen más efectivas. Además la explosión tuvo consecuencias políticas, ya que evidenció la nula efectividad de la actual estrategia bélica que mantiene el gobierno de Felipe Calderón y que lejos de mellar a los cárteles, éstos se mantiene vigentes y parecen fortalecerse ante un Estado incapaz de contener su avance.
Esta situación le suma puntos al crimen organizado, debido a que ya insertó de forma exitosa el miedo en la población civil. Hobbes ya daba cuenta del alcance del miedo como arma política, moviliza o paraliza y el narcotráfico ya captó el mensaje ¿y el Estado? Si se siguen suscitando más hechos como los de Ciudad Juárez el panorama es peor que negro para México, cuyas instituciones de seguridad son inoperantes y no cuentan con una confianza por parte de la ciudadanía, la cual se encuentra en el fuego cruzado de una guerra por demás inútil y cuyo temor a una muerte violenta se hace más palpable con el día a día.
Otro aspecto preocupante es que estos actos no son realizados por grupos políticos, sino por grupos criminales cuyo objetivo no es derrocar al gobierno actual, sino desestabilizarlo y hasta el momento lo ha logrado. Cuando se trata de un grupo político o guerrillero el Estado es capaz de identificar a sus enemigos y combatirlos, en cambio el narcotráfico ha podido penetrar las entrañas del Leviatán inhabilitándolo. Todo este clima de inseguridad, violencia y terror ha puesto en riesgo nuestra magro sistema democrático, poco a poco se gesta un odio a la democracia, la cual se vendió, en un principio como una especie de panacea nacional, ahora las expectativas generadas e incumplidas le van a pasar la factura a los paladines del cambio y le abren paso a la opciones políticas cuyo pasado fue un autoritarismo.
Es más que urgente sentarse a repensar la actual estrategia anticrimen, pero lo preocupante es que la derecha se ha visto rebasada y no es capaz de superar su obtusa visión sobre un fenómeno tan complejo. Por su parte la izquierda se ha desdibujado aun más, en grupos, corrientes y líderes que lejos de sumar se atomizan generando cada uno su propio proyecto que no va mas allá de la próxima elección. Es así que la única certidumbre que nos queda como ciudadanos ¿es el temor y la rutinización del mismo?
Como apunte final, de todos los problemas que enfrenta la ciudad, ahora veremos el jaloneo entre los camachistas y el clan Cirigo-Arce por obtener su registro como asociación política local (APL) y partido local respectivamente. La plaza política citadina comienza a calentarse y el próximo 24 de octubre se medran muchas cosas, como la capacidad de acción del PRD, de no ser así la capital podría cambiar de color.
Edwin Ramírez. Politólogo
Estas actos terroristas demuestran algunas cosas, entre ellas el nivel de organización y especialización que han adquirido los grupos criminales, es decir, diversifican sus acciones en áreas, muy especificas y por lo tanto se hacen más efectivas. Además la explosión tuvo consecuencias políticas, ya que evidenció la nula efectividad de la actual estrategia bélica que mantiene el gobierno de Felipe Calderón y que lejos de mellar a los cárteles, éstos se mantiene vigentes y parecen fortalecerse ante un Estado incapaz de contener su avance.
Esta situación le suma puntos al crimen organizado, debido a que ya insertó de forma exitosa el miedo en la población civil. Hobbes ya daba cuenta del alcance del miedo como arma política, moviliza o paraliza y el narcotráfico ya captó el mensaje ¿y el Estado? Si se siguen suscitando más hechos como los de Ciudad Juárez el panorama es peor que negro para México, cuyas instituciones de seguridad son inoperantes y no cuentan con una confianza por parte de la ciudadanía, la cual se encuentra en el fuego cruzado de una guerra por demás inútil y cuyo temor a una muerte violenta se hace más palpable con el día a día.
Otro aspecto preocupante es que estos actos no son realizados por grupos políticos, sino por grupos criminales cuyo objetivo no es derrocar al gobierno actual, sino desestabilizarlo y hasta el momento lo ha logrado. Cuando se trata de un grupo político o guerrillero el Estado es capaz de identificar a sus enemigos y combatirlos, en cambio el narcotráfico ha podido penetrar las entrañas del Leviatán inhabilitándolo. Todo este clima de inseguridad, violencia y terror ha puesto en riesgo nuestra magro sistema democrático, poco a poco se gesta un odio a la democracia, la cual se vendió, en un principio como una especie de panacea nacional, ahora las expectativas generadas e incumplidas le van a pasar la factura a los paladines del cambio y le abren paso a la opciones políticas cuyo pasado fue un autoritarismo.
Es más que urgente sentarse a repensar la actual estrategia anticrimen, pero lo preocupante es que la derecha se ha visto rebasada y no es capaz de superar su obtusa visión sobre un fenómeno tan complejo. Por su parte la izquierda se ha desdibujado aun más, en grupos, corrientes y líderes que lejos de sumar se atomizan generando cada uno su propio proyecto que no va mas allá de la próxima elección. Es así que la única certidumbre que nos queda como ciudadanos ¿es el temor y la rutinización del mismo?
Como apunte final, de todos los problemas que enfrenta la ciudad, ahora veremos el jaloneo entre los camachistas y el clan Cirigo-Arce por obtener su registro como asociación política local (APL) y partido local respectivamente. La plaza política citadina comienza a calentarse y el próximo 24 de octubre se medran muchas cosas, como la capacidad de acción del PRD, de no ser así la capital podría cambiar de color.
Edwin Ramírez. Politólogo
miércoles, 21 de julio de 2010
Última llamada para el trabajo institucional y no oportunidad coyuntural
Recuento rápido
Después de las elecciones presidenciales del 2006 en nuestro país el Partido de la Revolución Democrática (PRD) sufrió severas divisiones entre sus corrientes internas, enfrento las secuelas de la coyuntura del presunto fraude electoral, así como los reacomodos en su Comité Ejecutivo Nacional (CEN) y toda la trama que protagonizaron Jesús Ortega y Alejandro Encinas internamente (como candidatos a la presidencia del partido) y López Obrador presionando desde fuera en 2007. De igual forma les toco enfrentar y llevarse un duro golpe al perder curules en las elecciones federales para renovar la Cámara de Diputados en 2009 y además, en los comicios para elegir gobernadores en diversos Estados de la República Mexicana y algunos procesos locales en presente año.
Todo lo anterior conlleva al análisis de lo que hasta el momento se ha generado en el 2010. En lo que concierne al aspecto electoral del PRD las sensibles perdidas electorales y divisiones internas arrastradas desde hace ya varios años han repercutido y generado distracción u omisión en la generación de planes, proyectos y de una agenda política solida a mediano y largo plazo.
El asunto
Para el PRD desde su fundación (1989) y en sus 21 años de existencia sólo ha tenido dos candidatos presidenciales, tres veces Cuauhtémoc Cárdenas y una López Obrador. El primero por su condición de ser uno de los fundadores del partido y líder moral del mismo por mucho tiempo, el segundo, por la coyuntura que desato el desafuero en su contra llevándolo a tener gran aceptación popular originando de facto su candidatura. En tal sentido, el PRD se muestra reaccionario del acontecer a corto plazo en comparación a los demás partidos, dejando al descubierto una endeble e ineficiente estructura partidista en procesos internos.
Lo anterior refleja de alguna manera el comportamiento del partido, claramente se ve en los comicios recientes en las tan criticadas alianzas con el PAN por ser partidos muy diferentes en ideologías, para competir por algunas gubernaturas como forma de enfrentar a la racha ganadora y repunte electoral del PRI. El saldo poselectoral del PRD no resulto muy alegador, tanto los resultados de los comicios como las críticas y divisiones por tal acción, dejo un mal sabor de boca a la opinión pública, resaltando y siendo más fuerte el mensaje de “no dejar ganar al PRI a como dé lugar” y mucho menos “no dejarle cómodo el camino rumbo a la presidencia” que la convicción de proponer ideas y buenos candidatos.
Las expectativas para todos los partidos aun son reservadas, pero no falta mucho para que comience el trabajo fuerte como lo merece la sucesión presidencial, lo que sí se puede ver son algunos ajustes y reacomodos partidistas, como uno que otro destapado y aventurado en su postulación o comentarios al respecto. También es cierto que las decisiones de los partidos que puedan tomar desde hoy en adelante influirán de manera importante para el 2012, de ahí el llamado para comenzar un verdadero proyecto estructurado y congruente que pueda convencer y ser incluyente.
Por lo pronto estos dos años venideros antes del desenlace presidencial pueden ser aprovechados con acciones partidistas responsables y enfocadas a proyectos que beneficien a la sociedad. Para el PRD será de gran ayuda la reconciliación entre sus corrientes pero más aun el ser capaz de realizar trabajo institucional y no coyuntural, de lo contrario estaríamos hablando de un ente reaccionario que no tiene ni pies ni cabeza.
Saúl Ballinas. Politólogo
Después de las elecciones presidenciales del 2006 en nuestro país el Partido de la Revolución Democrática (PRD) sufrió severas divisiones entre sus corrientes internas, enfrento las secuelas de la coyuntura del presunto fraude electoral, así como los reacomodos en su Comité Ejecutivo Nacional (CEN) y toda la trama que protagonizaron Jesús Ortega y Alejandro Encinas internamente (como candidatos a la presidencia del partido) y López Obrador presionando desde fuera en 2007. De igual forma les toco enfrentar y llevarse un duro golpe al perder curules en las elecciones federales para renovar la Cámara de Diputados en 2009 y además, en los comicios para elegir gobernadores en diversos Estados de la República Mexicana y algunos procesos locales en presente año.
Todo lo anterior conlleva al análisis de lo que hasta el momento se ha generado en el 2010. En lo que concierne al aspecto electoral del PRD las sensibles perdidas electorales y divisiones internas arrastradas desde hace ya varios años han repercutido y generado distracción u omisión en la generación de planes, proyectos y de una agenda política solida a mediano y largo plazo.
El asunto
Para el PRD desde su fundación (1989) y en sus 21 años de existencia sólo ha tenido dos candidatos presidenciales, tres veces Cuauhtémoc Cárdenas y una López Obrador. El primero por su condición de ser uno de los fundadores del partido y líder moral del mismo por mucho tiempo, el segundo, por la coyuntura que desato el desafuero en su contra llevándolo a tener gran aceptación popular originando de facto su candidatura. En tal sentido, el PRD se muestra reaccionario del acontecer a corto plazo en comparación a los demás partidos, dejando al descubierto una endeble e ineficiente estructura partidista en procesos internos.
Lo anterior refleja de alguna manera el comportamiento del partido, claramente se ve en los comicios recientes en las tan criticadas alianzas con el PAN por ser partidos muy diferentes en ideologías, para competir por algunas gubernaturas como forma de enfrentar a la racha ganadora y repunte electoral del PRI. El saldo poselectoral del PRD no resulto muy alegador, tanto los resultados de los comicios como las críticas y divisiones por tal acción, dejo un mal sabor de boca a la opinión pública, resaltando y siendo más fuerte el mensaje de “no dejar ganar al PRI a como dé lugar” y mucho menos “no dejarle cómodo el camino rumbo a la presidencia” que la convicción de proponer ideas y buenos candidatos.
Las expectativas para todos los partidos aun son reservadas, pero no falta mucho para que comience el trabajo fuerte como lo merece la sucesión presidencial, lo que sí se puede ver son algunos ajustes y reacomodos partidistas, como uno que otro destapado y aventurado en su postulación o comentarios al respecto. También es cierto que las decisiones de los partidos que puedan tomar desde hoy en adelante influirán de manera importante para el 2012, de ahí el llamado para comenzar un verdadero proyecto estructurado y congruente que pueda convencer y ser incluyente.
Por lo pronto estos dos años venideros antes del desenlace presidencial pueden ser aprovechados con acciones partidistas responsables y enfocadas a proyectos que beneficien a la sociedad. Para el PRD será de gran ayuda la reconciliación entre sus corrientes pero más aun el ser capaz de realizar trabajo institucional y no coyuntural, de lo contrario estaríamos hablando de un ente reaccionario que no tiene ni pies ni cabeza.
Saúl Ballinas. Politólogo
lunes, 19 de julio de 2010
La fundación del Frente Amplio Revolucionario de los Trabajadores (FART)
Hace unos días me tocó presenciar un momento histórico para la vida interna del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (STUNAM), la fundación del Frente Amplio Revolucionario de los Trabajadores. Este hecho es de suma importancia por diversos factores, el primero de ellos es que se da en un contexto adverso a la vida sindical, el Estado se ha dedicado sistemáticamente a desarticular las organizaciones de los trabajadores que le resultan incomodas. Es así que se ha dado un ataque frontal contra los sindicatos de mineros y electricistas, además de mellar la fuerza del sindicato del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y cooptar al secretario general del sindicato del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), quien además de aceptar una diputación del Partido Acción Nacional (PAN), también salió de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), organización que aglutina a los sindicatos independientes y progresistas en este país. Otras acciones que van en detrimento de la vida sindical y los trabajadores de México, por mencionar algunas, son la llamada “Ley del ISSSTE”, así como un proyecto de reforma laboral que incentiva la subcontratación, eliminando la posibilidad al trabajador de generar antigüedad y los beneficios que está conlleva.
Bajo este ambiente agresivo y adverso a los trabajadores y sus organizaciones, el sindicalismo universitario se hace presente, cuatro corrientes internas de STUNAM, se unieron para dar vida al FART. Estos grupos han mantenido una postura crítica hacia la dirigencia del actual secretario general Agustín Rodríguez Fuentes, sin embargo el olfato político de sus bases y dirigentes han permitido dirimir sus diferencias y no dar pie a la intervención Estatal. Este es el primer paso para la consolidación de una verdadera opción opositora a la corriente roja (grupo hegemónico), debido a que anteriormente ya se habían dado “pactos” entre los grupos de oposición en las coyunturas electorales, el ejemplo más reciente fue hace dos años, no obstante después de estos procesos las alianzas simplemente se disolvían.
Esta vez parece que las cosas son diferentes, hoy las cuatro corrientes han logrado llegar a acuerdos que les permiten conformar un bloque opositor sólido y que aspira a sumar a más trabajadores de base que se dicen “independientes”. Todo indica que las cabezas visibles de los grupos que integran el FART tienen la voluntad y compromiso para trabajar por y para su organización, además de buscar recuperar el carácter revolucionario, combativo y de vanguardia que ha perdido el sindicalismo universitario. Se tienen razones para ser optimistas: primero, este llamado a la unión no se da bajo una coyuntura electoral, segundo, en esta última elección de delegados, la oposición como tal aumentó su presencia en las diferentes dependencias y tercero se esta recuperando la voz de la base trabajadora y es está la que (tiene) indica el camino a seguir, finalmente se presenta un proyecto de documentos constitutivos y se plantea una estructura horizontal, que le brinda organización y procura no caer en el burocratismo.
Empero, también se necesita ser realista, ya que, el Frente tiene muchos retos que sortear, de entrada tiene que recuperar la credibilidad de una base trabajadora cada vez más desilusionada, más no despolitizada, de igual forma su lucha tiene que ser contundente más no abrasiva, es decir, que no se amenace la existencia del sindicato, así como evitar la posible intromisión del Estado y las autoridades universitarias, las cuales siempre han mantenido una actitud ambigua frente al sindicalismo universitario. Es necesario resaltar que tanto la rectoría, así como los gobiernos priístas y panistas son alérgicos a la organización de los trabajadores universitarios, como bien lo señala Jorge Basurto, en su periodo como rector, Manuel Gómez Morín (fundador del PAN) no reconoció la existencia de una organización sindical dentro de la UNAM debido a que era incompatible con la institución, por ello resulta contradictorio que miembros del actual comité ejecutivo del sindicato apoyen, simpaticen e incluso militen en un partido que abiertamente lucha por destruir a las organizaciones sindicales.
Otro obstáculo a sortear es el grupo conservador que se mantiene al frente del STUNAM, Agustín Rodríguez y su corriente roja, la cual se ha mantenido hegemónica prácticamente desde la fundación del sindicato, esto ha generado prácticas poco claras en lo que respecta a la repartición de las plazas, el manejo de la finanzas, etc. Todo esto ha provocado una creciente desconfianza de la base trabajadora hacia los “rojos”, reforzada por una democracia raquítica, que inhibe la participación del trabajador y quienes lo intentan, se les bloquea o se les limita al voto, es decir a validar las acciones de su secretario general. Por ello el FART tiene la tarea de democratizar al sindicato, ya no se puede hablar solo de la búsqueda de la democracia, sino la calidad de está y así poder recuperar la confianza de los trabajadores e imprimir sobre la base, ese carácter emancipador que le otorgó la historia.
Otro reto importante donde el FART medirá su fuerza y capacidad de convocatoria, es en próximo congreso del STUNAM, es en este evento donde el Frente como tal tiene que demostrar que se ha convertido en una verdadera oposición, en las negociaciones para la obtención de las comisiones se podrá observar la solides de este bloque, ya que, la manzana de la discordia es “bolsa”, entre otras. Según los documentos provisionales, el Frente realizará su propio congreso y se acordarán las acciones a tomar, lo importante aquí es que los grupos aliados respeten esos acuerdos y que no tiren por la borda lo que se ha logrado. Por último no queda más que reiterar mi optimismo con la fundación del FART, esperando que este sea el primer paso de muchos y que su recorrido por muy difícil y sinuoso que presente, la unidad se mantenga.
Edwin Ramírez. Politólogo
Bajo este ambiente agresivo y adverso a los trabajadores y sus organizaciones, el sindicalismo universitario se hace presente, cuatro corrientes internas de STUNAM, se unieron para dar vida al FART. Estos grupos han mantenido una postura crítica hacia la dirigencia del actual secretario general Agustín Rodríguez Fuentes, sin embargo el olfato político de sus bases y dirigentes han permitido dirimir sus diferencias y no dar pie a la intervención Estatal. Este es el primer paso para la consolidación de una verdadera opción opositora a la corriente roja (grupo hegemónico), debido a que anteriormente ya se habían dado “pactos” entre los grupos de oposición en las coyunturas electorales, el ejemplo más reciente fue hace dos años, no obstante después de estos procesos las alianzas simplemente se disolvían.
Esta vez parece que las cosas son diferentes, hoy las cuatro corrientes han logrado llegar a acuerdos que les permiten conformar un bloque opositor sólido y que aspira a sumar a más trabajadores de base que se dicen “independientes”. Todo indica que las cabezas visibles de los grupos que integran el FART tienen la voluntad y compromiso para trabajar por y para su organización, además de buscar recuperar el carácter revolucionario, combativo y de vanguardia que ha perdido el sindicalismo universitario. Se tienen razones para ser optimistas: primero, este llamado a la unión no se da bajo una coyuntura electoral, segundo, en esta última elección de delegados, la oposición como tal aumentó su presencia en las diferentes dependencias y tercero se esta recuperando la voz de la base trabajadora y es está la que (tiene) indica el camino a seguir, finalmente se presenta un proyecto de documentos constitutivos y se plantea una estructura horizontal, que le brinda organización y procura no caer en el burocratismo.
Empero, también se necesita ser realista, ya que, el Frente tiene muchos retos que sortear, de entrada tiene que recuperar la credibilidad de una base trabajadora cada vez más desilusionada, más no despolitizada, de igual forma su lucha tiene que ser contundente más no abrasiva, es decir, que no se amenace la existencia del sindicato, así como evitar la posible intromisión del Estado y las autoridades universitarias, las cuales siempre han mantenido una actitud ambigua frente al sindicalismo universitario. Es necesario resaltar que tanto la rectoría, así como los gobiernos priístas y panistas son alérgicos a la organización de los trabajadores universitarios, como bien lo señala Jorge Basurto, en su periodo como rector, Manuel Gómez Morín (fundador del PAN) no reconoció la existencia de una organización sindical dentro de la UNAM debido a que era incompatible con la institución, por ello resulta contradictorio que miembros del actual comité ejecutivo del sindicato apoyen, simpaticen e incluso militen en un partido que abiertamente lucha por destruir a las organizaciones sindicales.
Otro obstáculo a sortear es el grupo conservador que se mantiene al frente del STUNAM, Agustín Rodríguez y su corriente roja, la cual se ha mantenido hegemónica prácticamente desde la fundación del sindicato, esto ha generado prácticas poco claras en lo que respecta a la repartición de las plazas, el manejo de la finanzas, etc. Todo esto ha provocado una creciente desconfianza de la base trabajadora hacia los “rojos”, reforzada por una democracia raquítica, que inhibe la participación del trabajador y quienes lo intentan, se les bloquea o se les limita al voto, es decir a validar las acciones de su secretario general. Por ello el FART tiene la tarea de democratizar al sindicato, ya no se puede hablar solo de la búsqueda de la democracia, sino la calidad de está y así poder recuperar la confianza de los trabajadores e imprimir sobre la base, ese carácter emancipador que le otorgó la historia.
Otro reto importante donde el FART medirá su fuerza y capacidad de convocatoria, es en próximo congreso del STUNAM, es en este evento donde el Frente como tal tiene que demostrar que se ha convertido en una verdadera oposición, en las negociaciones para la obtención de las comisiones se podrá observar la solides de este bloque, ya que, la manzana de la discordia es “bolsa”, entre otras. Según los documentos provisionales, el Frente realizará su propio congreso y se acordarán las acciones a tomar, lo importante aquí es que los grupos aliados respeten esos acuerdos y que no tiren por la borda lo que se ha logrado. Por último no queda más que reiterar mi optimismo con la fundación del FART, esperando que este sea el primer paso de muchos y que su recorrido por muy difícil y sinuoso que presente, la unidad se mantenga.
Edwin Ramírez. Politólogo
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