Inesperado que Felipe Calderón Hinojosa levante dudas sobre la manera de ejecutar su estrategia de seguridad específicamente en la lucha contra el narcotráfico, sobre todo cuando su discurso se ha caracterizado por declararle la guerra sin tregua alguna en acciones contra el crimen organizado, ahora, deja abierto el debate y pone a discusión la posibilidad de legalizar las drogas como forma de asentarle un fuerte golpe (abaratar el costo de la droga) a las organizaciones criminales de toda la República Mexicana.
Desde el comienzo de la administración de Calderón se le declaro la guerra a los cárteles y grupos de la delincuencia organizada en todo el país, si bien se han dado fuertes golpes con la caída o arresto de cabecillas importantes de los mismos a lo largo de cuatro años, el costo de muertes ha sido alármate, no solo de la gente que trabaja para dichas organizaciones criminales sino de las policías municipales, estatales, ferreales y activos del ejército. Dejando claro que es una lucha al tú por tú, con mismas fuerzas, mismos recursos humanos y económicos o incluso mayor por parte de los delincuentes que el propio Estado. La crítica a dicha estrategia gira alrededor del cómo se lleva a cabo, exhibiendo al ejército y poniéndolo como la última carta que tiene el gobierno Federal para hacer frente a tal problema siendo un gran riesgo para el país si fuera superado en algún momento por la delincuencia, dejándonos indefensos como sociedad y al país tanto interna como externamente.
El llamado a un debate crítico y responsable rico en ideas para la posibilidad de legalizar las drogas no es nuevo tampoco los pros y los contras de la propuesta. Pero veamos más allá de lo bueno o malo que pudiera resultar tal decisión, no se puede entender el porqué los gobiernos Estatales así como el Federal no han podido cortar o congelar las cuentas de los cárteles cuando estos manejan a diario millones de pesos y dólares en bancos y en negocios para el lavado de dinero, acaso no se cuenta con tecnología suficiente para intervenir y rastrear celulares, teléfonos públicos y particulares, identificar voz, hullas digitales, etc. de verdad será difícil tal rastreo (en Estados Unidos desde vario años atrás se maneja la llamada lista negra en la cual quedan registran las cuentas bancarias donde se maneja de peculiar manera el dinero, ya sea en depósitos, transferencias o retiros en un corto plazo, así como los nombres de los titulares para ser investigados).
Por otra parte, no se debe ir directamente a las posibles soluciones ya una vez dado el problema sin antes prevenir el mismo. Porqué tomar la decisión o dar pie a la posibilidad de legalizar las drogas y convertir automáticamente en empresarios a los involucrados en ese negocio (hacer que todo lo ilegal sea legal como financiar campañas electorales, crear empresas para surtir y tratar de regular las drogas) en vez de que sea prioridad el mejoramiento de las condiciones de vida de los mexicanos (empleo y salarios decorosos, buena calidad y atención de la salud, educación accesible y de alto nivel, entre otros) antes de permitir que se pueda conseguir droga en cada esquina. Problemas como los anteriores generan que se ensanchen las filas del crimen organizado, que la misma sociedad (en municipios de Estados de la república sobre todo) defienda a los narcotraficantes y tener respaldo y protección de algunos políticos, etc.
Todo lo anterior es el problema de raíz, es lo que se debe investigar, castigar y prevenir. El discutir la legalización de las drogas sería el reconocer y dejar así los problemas antes mencionados y sobre ya lo malo tratar de darle un golpe en lo económico al narcotráfico, que resultaría nada si no se prevé lo que pasa y pueda pasar no solo con la legalización sino con lo que nos ha llevado a tal debate en nuestro país.
En algunos países Europeos como Holanda, Bélgica, Suiza se legalizaron las drogas, países totalmente diferentes en sociedad, economía, gobierno, políticas, policías, políticos, educación a México, en estos países subió el índice de consumo como era esperado pero no así al mismo nivel el de adicciones que necesitaran tratamiento. El presente tema no trata de solo decidir el sí o no en la legalización de las drogas, es el llegar a la certeza si estamos preparados como sociedad para tal hecho, es necesario fortalecer y perfeccionar la estrategia de seguridad con avances por varios frentes sobre todo, el querer legalizar las drogas no es la solución en sí, podría ser un paso pero no resolvería mucho sin antes atender las necesidades sociales básicas que fortalecen al crimen organizado por ser vía de salida a sus problemas económicos sobre todo, no tiene porque ser mala o satanizar en si la droga, es el uso y lo preparado que estemos como sociedad para asimilar el uso y la responsabilidad que esto significa.
Saúl Ballinas. Politólogo
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Concuerdo con tus apreciaciones acerca de los elementos que deben ser considerados para la legalización de las drogas. Al respecto, agregaría uno más: el laboral; bajo un escenario en donde los Cárteles son empresas, debemos tomar en cuenta que existe un complejo enjambre legal en México, vivimos en un Estado de Derecho (en teoría) y por lo anterior, los Cárteles tendrían que adherirse, es decir, sus empleados deberán tener una jornada laboral, prestaciones, pensiones etc etc... y caemos entonces en la misma conclusión A LOS CÁRTELES NO LES INTERESA LA LEGALIZACIÓN, lo único q les importa es el varo.
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