domingo, 22 de agosto de 2010

Para el 24 de octubre

El 24 de octubre de 2010 se presenta una oportunidad de oro para la ciudadanía, se realizaran, después de más de nueve años, una vez más elecciones para elegir los comités ciudadanos. Por qué digo que es dorada esta oportunidad, simple y sencillamente porque los ciudadanos interesados en mejorar su entorno inmediato y que no han encontrado eco en las administraciones delegacionales o en sus representantes populares pueden incidir de manera real dentro la política local.

Estos comités tendrán acceso a los presupuestos participativos y de mejoramiento barrial, podrán aprobar, impulsar o echar abajo cualquier tipo de obra que las autoridades intenten realizar en la colonia, es decir los ciudadanos pueden insertarse en un terreno que hasta hace poco se les había negado de forma sistemática: la participación real. No obstante, los partidos políticos no se mantienen ajenos a este proceso e intentaran colocar a sus huestes con el fin de controlar no solo el poder político, también el económico de estos comités.

Resulta preocupante como desde hace algunos días los diferentes partidos políticos comienzan a movilizar su maquinaria, sus lideres locales comienzan con la compra de las conciencias, se lucra con la necesidad de las clases más pobres, operadores de aspirantes a puestos de elección popular comienzan a condicionar los diferentes programas sociales, etc. Lo grotesco no radica en esta intromisión, sino que nuevamente los ciudadanos comienzan a quedar fuera de la jugada, ya que, los que no se alinien o cuenten con un padrino simple y sencillamente compiten en condiciones totalmente desiguales y con pocas probabilidades de ganar ante estos aplastantes aparatos partidistas-electorales.

Por si esto no fuera suficiente, el órgano encargado de realizar estas elecciones vecinales, el Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF), no se ha dado a la tarea de concientizar al ciudadano de a pie. En todos estos años de existencia no ha podido (o querido) construir una autentica ciudadanía y deja en el aire a los ciudadanos que se quieren involucrar en este proceso, no ha implementado los candados necesarios para garantizar una contienda justa y que decir del Tribunal Electoral del Distrito Federal (TEDF) un aparato burocrático más…

A pesar de que el panorama es adverso los ciudadanos cuentan con su capacidad e iniciativa para intentar dar batalla a las maquinarias partidistas y sus peones. Es de suma importancia que sean ciudadanos comprometidos con su colonia, no con un diputado (local o federal) o un partido político, debido a que los presupuestos que maneje este comité serán rasurados para el padrino en cuestión que lo destinará para la compra de despensas, conciencias y votos fomentando de nueva cuenta el circulo vicioso que dejó la cultura política priísta, que la izquierda ha adoptado ávidamente y la derecha no se ruboriza en implementar.

El llamado es urgente a aquellos ciudadanos para recuperar la política, la cual es tan importante que no se puede dejar en las manos de los políticos, esta es la oportunidad de mandar un mensaje autentico de hartazgo de la y los políticos de siempre, incluso mucho más impactante que la mediática campaña del voto en blanco. Es la coyuntura exacta para un cambio sustancial, es la oportunidad para que l@s jóvenes nos involucremos, es la oportunidad de recuperar la credibilidad en esta democracia tan endeble…

Por último es necesario mencionar que al PRD no le queda claro que en esta contienda no es “él vs él”, el PRI, sobre todo en el oriente de la ciudad, viene con todo, operadores de Enrique Peña Nieto (gobernador del Estado de México) y de Fidel Herrera (ex gobernador de Veracruz) comienzan a moverse comprando organizaciones, creando nuevas clientelas, insertando viejos y nuevos liderazgos a ese aparato, por su parte el PAN intenta dar la pelea. Quizás la izquierda necesita una verdadera lección, pero esto significaría abrirle la puerta a lo peor de la política como es el priísmo ó la ineptitud conservadora del panismo, no cabe duda que entre lo malo y lo peor se requiere lo ciudadano…


Edwin Ramírez. Politólogo

martes, 17 de agosto de 2010

Buena oportunidad vs Atole con el dedo

Por primera vez se celebrarán comicios en el Distrito Federal el cual no incluirá y no se convocarán a los partidos políticos, el ejercicio llevado por el Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF) será el primero en su tipo en la capital del país, las Elección de Comités Ciudadanos y Consejos de los Pueblos (CCyCP 2010) está concebida con el fin de la organización entre ciudadanos vecinos por colonias, en cada una de las delegaciones políticas del DF para elegir el comité o consejo representante de cada colonia o pueblo existente.

El grado de participación social para tal evento es una de las incógnitas con las que podemos comenzar el análisis, por otra parte, resaltar las dudas sobre el alcance y la pertinencia de tal proyecto para la vida democrática de la capital, así como el funcionamiento del proyecto. Las bases y reglas de juego para la participación en el proceso electoral del próximo 24 octubre relativamente son claras y fáciles de digerir, pero aquí el medio, los alcances y los fines son los importantes.

En la cuestión electoral, la participación ciudadana está muy relacionada con el ánimo y percepción de los vecinos en las colonias, sobre este ejercicio electoral del cual no tenemos referencia alguna, solo los comicios electorales locales son lo más cercano a tal ejercicio. La diferencia o lo nuevo del proceso es recrear “mini elecciones”, esto es el poder votar por sus propios vecinos o poder ser votado, siendo el límite territorial la colonia y los habitantes que en ella se encuentran como referencia de participación en números (votos), “sin presencia de partido político alguno” como se exige en la convocatoria. Lo cual no asegura que pueda ser disfrazada la participación partidista con militantes de partido de los mismos. En cuanto a los recursos económicos para hacer campaña o promover las planillas registradas, serán limitadas a los bolsillos de los interesados, con lo que queda restringida la ayuda de partidos o instituciones, así como funcionarios públicos.

En la propaganda de las planillas al igual que los colores de la misma se limitaran al blanco y negro y solo en hojas de papel, lo anterior es acertado en el sentido de no generar basura y contaminación visual con la prohibición de pintas en bardas y colgar algún tipo de mantas o publicidad, etc. (para información detallada sobre el proceso electoral y sus bases, consulta la pagina web del instituto electoral; http://www.iedf.org.mx).

Se puede esperar mucho o poco de las elección de comités ciudadanos y consejos de los pueblos en el Distrito Federal, a primera instancia se podría ver como una herramienta más para fortalecer el régimen y la cultura democrática, así como poder medir la participación ciudadana en asuntos públicos de los capitalinos, lo anterior con relación a ser parte del proceso electoral conformando las Mesas Directivas de Casilla o su símil, participar para conformar planillas para poder competir por su colonia, así como participar en la votación el día de la jornada, más un plus que consiste repito; “sin intervención de partidos políticos” aunque no pudiera significar nada. Siendo el árbitro el IEDF y el Tribunal Electoral del Distrito Federal (TEDF) como última instancia para resolver controversias.

La participación se puede ver reflejada en las propuestas relacionadas a las necesidades de cada colonia por parte de los vecinos. Si hablamos de “mini-elección” con un aparato no complejo en estructura, la lectura positiva la podemos referir a que son comicios por y para ciudadanos, algo más directo. Aunado a lo anterior se podría tener referencia incluso de la participación social que se tengan como vecinos, el ver qué tanto nos preocupan los asuntos públicos locales como lo es la colonia en la que se habita, saber si podemos tener comicios tranquilos y sin ningún tipo de controversias y riñas (referenciando a la mayoría que hemos visto los últimos años entre partidos). Sobre todo nos daremos cuenta si nuestro sistema electoral está viciado desde arriba o son los ciudadanos que desde abajo lo corrompen o viceversa.

Los alcances de las elecciones de comités se darían por la relación que pudiera tener con las administraciones locales (delegaciones) principalmente y la misma sociedad, relaciones que se pueden aprovechar en organización social y que la sociedad capitalina se interese más por los asuntos públicos, concientizando al ciudadano promedio que no es estudioso del tema, a que no se trata de asuntos de unos cuantos, ni de partidos solamente, el objetivo es acercarle también el turno de tomar la palabra para exigir que al menos las necesidades básicas como agua, luz, limpieza, seguridad, bacheo y cero contaminación en el lugar donde viven, sean solucionadas de inmediato como prioridad, que no vea lejos esa oportunidad.

Por otro lado, sería un buen comienzo que las propuestas convertidas en plan de trabajo y agenda ganadoras para las colonias deban estar supeditada por la rendición de cuentas, esto es, de vecinos para los vecinos, así como la transparencia en los recursos públicos designados para el mejoramiento colonial, de barrios, pueblos o unidades habitacionales.

El proyecto de elecciones de comités en la capital del país sugiere cosas buenas en el sentido de organización social como en desarrollo de las colonias, esperemos se pueda crear el puente directo de representantes de colonias con las administraciones delegacionales (principal objetivo de los comicios), uno de los motivos importantes de lo anterior es que de ahí salen los recursos para las colonias lo cual no sea motivo de limitar el trabajo de los presidentes de colonia o sea condicionado el apoyo, al igual, para no estar a expensas de gestores propios de diputados locales y federales o gente que aglutina público para regalar despensas o prometa arreglar necesidades básicas de colonia y así ser motivo de promoción para algún político o funcionario.

No se tiene mucha referencia de lo que pueda pasar o cual será el futuro de los comicios vecinales, solo podemos esperar el desarrollo de los mismos para ver los alcances verdaderos, lo que no podemos dejar de hacer, es participar tanto dentro como fuera de procesos como este, así como en organizaciones civiles o asociaciones, se puede demostrar en las dos posibilidades que hay interés y presencia social, que la sociedad se puede organizar y entender por sí misma, pero si le abren espacios como el referido, que mejor aprovecharlos al máximo.


Saúl Ballinas. Politólogo

sábado, 14 de agosto de 2010

Son pobres porque quieren

La pobreza, la inequitativa distribución de la riqueza y la desigualdad social, han sido una constante en la realidad nacional; Los conceptos pobreza, falta de empleo y desnutrición son recurrentes en los discursos y promesas gubernamentales pero también, realidades y vivencias que persisten, persistirán y que sufren más de la mitad de la población en México.

Los Programas gubernamentales de apoyo social han sido utilizados con fines de proselitistas y en términos tangibles, han tenido poco impacto en las condiciones de vida de los que menos tienen; pese a los “esfuerzos” que han implementado los gobiernos mexicanos (muchas veces con financiamiento internacional) durante los últimos sexenios para erradicar la pobreza, hoy en día existe y va en aumento.Las razones son muchas y la mayoría son de tipo estructural; no obstante, a menudo escucho una frase que para quien la dice, explica la razón de la existencia de personas viviendo en la miseria: “son pobres porque quieren”. Antes de empezar a juzgar o a emitir una opinión respecto al enunciado anterior, analicemos el contexto. La frase tiene que ver con la ideología neoliberal la cual plantea, entre otras cosas, que el mercado es capaz de resolver por si mismo los males de la sociedad; además, por lo anterior el ser humano tiene la capacidad de salir adelante solo puesto que el mercado brinda las herramientas necesarias para acceder a una mejor calidad de vida. Sólo se trata de echarle ganas porque querer es poder, así pues, y como Mark Renton lo diría, el asunto es tener una casa bonita, una lavadora (no de dos patas) tarjetas de crédito, una camioneta para llevar a los hijos a la escuela etc etc etc. Hay que seguir el american dream y ascender y ascender pisar y pisar.
Así pues, esos pinches flojos que no le echan ganas y que quieren que todo se los des en la mano merecen su condición de miseria puesto que prefieren estar recostados en su hamaca que trabajar. Además personas que afirman lo anterior, que aclaro, no es mi caso, aseguran conocer a mil y un personas con historias de éxito. No lo dudo, pero analicemos esas historias, analicemos mi historia:

Mis abuelos paternos migraron del Estado de Oaxaca al Distrito Federal más o menos a finales de la década de los 50 sin un peso; se establecieron en la periferia de la Ciudad, en aquel entonces sin pavimento, luz ni condiciones mínimas de salubridad, la periferia llamada Neza; teniendo que mantener a una esposa y 9 hijos mi abuelo se dedicó a vender colchas y cobijas. Diariamente recorría la ciudad a pie para llevar el pan de cada día al hogar; con el transcurso del tiempo logró establecer 2 o 3 mueblerías y compró 3 o 4 casas, además consiguió que 8 de sus 9 hijos fueran a la UNAM y hoy todos viven relativamente bien. Bajo el ejemplo planteado podemos concluir que mi abuelo le echo ganas y se superó.

No obstante, debemos contextualizar la situación.
Para inicios de la década de los 40 las primeras instituciones de asistencia y seguridad social comienzan a surgir. En 1943 Manuel Ávila Camacho creó la Secretaría de Salubridad y Asistencia (SSA) dedicada a atender a los indigentes y pordioseros; también nace la Ley de Seguridad Social, la cual dio origen al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) encargado de atender a las clases trabajadoras. No obstante a esos logros, la Política Social mexicana se estancó en el modelo original, es decir, acciones de seguridad social limitadas a una relación contractual, administradas vía aportaciones que solo protegían a los trabajadores de la industria, es decir, del México “moderno”.

Durante mucho tiempo se continuó con el esquema de Política Social básico, en el que sólo se garantiza seguridad social a los trabajadores del medio urbano, sin embargo, en décadas posteriores y derivado del proceso de industrialización, el Estado mexicano comienza a crear Instituciones para el bienestar social, expandiendo su margen de acción hacia un modelo asistencialista.

Ese cambio de paradigma trajo consigo la ampliación de Instituciones encargadas de la Política Social: en 1954 son creados el Fondo de las Habitaciones Populares (FONHAPO) y el Instituto Nacional de la Vivienda (INV); en 1959 se crea la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos de Primaria; en 1961 nace la Compañía Nacional de Subsistencias Populares (CONASUPO) y en Instituto Nacional de Protección de la Infancia (INPI); y en 1968 el Instituto Mexicano de Protección a la Niñez (IMPN). Todas estas instituciones, sin duda alguna, fueron la base del desarrollo social que se vivió en la época del “milagro mexicano”, organismos sin los cuales, México no habría alcanzado el nivel de desarrollo que mantiene hasta el día de hoy.
Considerando lo anterior, podríamos pensar que el desarrollo se expandió a la totalidad de la población, sin embargo hay que dejar algo en claro: solo aquellos que residían en ciudades podían gozar de esos beneficios. La población residente en zonas rurales era incapaz de acceder a los servicios que el Estado ofrecía por lo que “la política social estaba diseñada de tal forma que contribuía a acentuar las desigualdades generadas en el ámbito económico.” En otras palabras, México no transitó al esquema de Política Social moderno e integral pues las políticas de bienestar social implementadas hasta entonces eran excluyentes para lo rural y complejas para lo urbano.

Es así como podemos explicar, aunque de manera general, los orígenes de la desigualdad social en México y también entender por qué es que existen estas historias de éxito, en las ciudades. En verdad dudo que haya alguna historia de superación de un jornalero que se quedó residiendo en el campo y si así fuera podría atreverme a sugerir que lo logró debido a que decidió adherirse al PRI en cualquiera de sus facetas, ya sea como Presidente Municipal o como líder en los Centros de Solidaridad, los cuales se caracterizaron por tener un alto grado de corrupción y coptación de los líderes sociales.

Situándonos en el plano actual y con base en múltiples investigaciones se puede concluir que un pobre que nace pobre, vivirá, se reproducirá y morirá pobre. No es que sean pobres porque quieren, son pobres porque no tuvieron las oportunidades de elegir que hacer con su vida. Con un salario de obrero o peón, de aproximadamente $1500 a la quincena, si bien le va, no tienen la opción de elegir echarle ganas. Si quiere que sus hijos estudien, debe invertir en ellos, comprar uniformes, libros, cuadernos y darle para los pasajes; si decide ser ejemplar y no comprar piratería tendría que invertir una quinta parte de su salario a la quincena para hacerlo; además, tiene que comer, y en verdad sale más barato comprar una quesadilla en la calle que una ensalada en un oxxo, aparte, llena más; debe llevar el gasto a la casa, pagar luz, pagar gas o muchas veces la renta. Si se quiere divertir para escapar de las horas de friega laboral, puede decidir llevar a la familia al cine, pero eso implicaría gastar más de $200. Las cosas no son fáciles y por más que le eche ganas en el trabajo jamás va a ganar lo mismo que un Licenciado en un puesto burocrático. Si le va bien y su hijo termina la Universidad, el hijo tendrá que enfrentar un contexto de desempleo y bajos salarios. La movilidad social se puede dar, pero a muy baja escala y de nuevo, en la ciudad.

En el campo, una familia entera vive de la siembra, comiendo y no comiendo, ¿Cómo mandar a los hijos a la escuela si no hay que comer? ¿Cómo pensar en el desarrollo nacional con más de la mitad de tu población viviendo en la miseria? No hace falta ir a una comunidad para verlo, solo hace falta llegar a una fábrica y charlar con un padre de familia. No hace falta ir a una fábrica, sólo sal a la calle, métete al metro y verás como el mundo es de dueños y no dueños.


Liliana Onofre. Administradora Pública



1.Para más información, ver film Trainspotting.
2.Gerardo Manuel Ordoñez Barba, La Política Social y el combate a la pobreza en México, UNAM, Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades, México, 2002, p. 44.
3.Liliana Onofre “La Política Social en México” Tesis de Licenciatura (no concluida)
4.En mi Tesis

domingo, 8 de agosto de 2010

La izquierda…¿y su proyecto?

Desde que Andrés Manuel López Obrador (ex candidato presidencial) y Marcelo Ebrard Casaubón (actual jefe de Gobierno del D.F.) han manifestado sus aspiraciones presidenciales para el 2012 se ha dado una discusión entorno a una posible alianza o pacto entre ambos o una ruptura, ocasionando que las fuerzas partidistas de izquierda tuvieran dos candidatos. Lo interesante es que las discusiones más eruditas, hasta las de café y redes sociales se centran en la figura del posible candidato, pocos son los que se meten a cuestionar los posibles proyectos de nación que proponga que cada aspirante.

Este vacío de proyecto nacional no es privativo de la izquierda, pero es ésta la que tiene una mayor responsabilidad de proponer cambios profundos en una sociedad tan desigual como es la mexicana. En lugar de ello, el debate se empobrece sobre los pros y contras de cada candidato (AMLO o MEC) esto es realmente preocupante ya que a pesar de que López Obrador ya ha presentado su proyecto, pocos analistas se han dado a la tarea de discutirlo, criticarlo y enriquecerlo, el mitin que realizó hace algunas semanas tuvo dos objetivo claros: demostrar que seguía vigente en las preferencias de los ciudadanos y dar a conocer su visión de un México mejor.

Por su parte Marcelo Ebrard se ha limitado a dar declaraciones llamativas que sirven de comidilla para los medios de comunicación. El Jefe de Gobierno no ha plasmado o manifestado su proyecto de nación y su puesto no es una limitante, hay que recordar que el propio AMLO presentó durante su jefatura de gobierno su libro Un proyecto alternativo de nación. En lugar de ello ha comenzado una serie de pactos con las elites empresariales, mostrándose como la opción de la izquierda, una izquierda dispuesta al dialogo, la negociación y los acuerdos…

Si bien AMLO presentó ya ha presentado su proyecto, son pocas o nulas las voces realmente objetivas que emiten opiniones a favor o en contra de los diferentes puntos. La izquierda no se puede seguir siendo cómplice de estructuras y grupos que mantienen prácticas antidemocráticas, corporativas y clientelares, como los hace el Partido Acción Nacional (PAN) con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y su lideresa Elba Esther Gordillo. Por el contrario se tiene que fomentar la organización autentica y democrática de los ciudadan@s, trabajador@s y tod@s aquellos que así lo decidan, es necesario inyectar de vitalidad y nuevas ideas a una opción que no se ha sabido diferenciar de los otros partidos…

Todo esto no lo puede resolver un candidato, líder o caudillo, por el contrario se necesita la participación e involucramiento de los que se dicen de izquierda, regresar a un trabajo de base, a una reconstrucción del tejido social y recuperar la credibilidad ciudadana. Sólo de esta forma se podrá forjar un verdadero proyecto de base, de ciudadanos libres y concientes que se involucran por convicción y no por interés, es realmente triste ver que la llamada izquierda le ha resultado más sencillo adoptar las viejas prácticas del sistema que construir ciudadanos.

A pesar de ello estoy convencido de que estamos a tiempo de retomar el camino y no sólo con miras al 2012, sino para la consolidación de un autentico proyecto de izquierda. México se merece y necesita una izquierda capaz, incluyente y democrática, dejemos de discutir sobre banalidades, si se logra la consolidación de un proyecto, el candidato es lo que menos importará…

Por último, aunque parece que falta mucho tiempo para el 24 de octubre, las diversas fuerzas políticas ya comienzan a movilizarse (unas más tarde que otras), los resultados serán una radiografía para el partido mayoritario en el D.F.

Edwin Ramírez. Politólogo

miércoles, 4 de agosto de 2010

Drogas para todos o una verdadera auditoría

Inesperado que Felipe Calderón Hinojosa levante dudas sobre la manera de ejecutar su estrategia de seguridad específicamente en la lucha contra el narcotráfico, sobre todo cuando su discurso se ha caracterizado por declararle la guerra sin tregua alguna en acciones contra el crimen organizado, ahora, deja abierto el debate y pone a discusión la posibilidad de legalizar las drogas como forma de asentarle un fuerte golpe (abaratar el costo de la droga) a las organizaciones criminales de toda la República Mexicana.

Desde el comienzo de la administración de Calderón se le declaro la guerra a los cárteles y grupos de la delincuencia organizada en todo el país, si bien se han dado fuertes golpes con la caída o arresto de cabecillas importantes de los mismos a lo largo de cuatro años, el costo de muertes ha sido alármate, no solo de la gente que trabaja para dichas organizaciones criminales sino de las policías municipales, estatales, ferreales y activos del ejército. Dejando claro que es una lucha al tú por tú, con mismas fuerzas, mismos recursos humanos y económicos o incluso mayor por parte de los delincuentes que el propio Estado. La crítica a dicha estrategia gira alrededor del cómo se lleva a cabo, exhibiendo al ejército y poniéndolo como la última carta que tiene el gobierno Federal para hacer frente a tal problema siendo un gran riesgo para el país si fuera superado en algún momento por la delincuencia, dejándonos indefensos como sociedad y al país tanto interna como externamente.

El llamado a un debate crítico y responsable rico en ideas para la posibilidad de legalizar las drogas no es nuevo tampoco los pros y los contras de la propuesta. Pero veamos más allá de lo bueno o malo que pudiera resultar tal decisión, no se puede entender el porqué los gobiernos Estatales así como el Federal no han podido cortar o congelar las cuentas de los cárteles cuando estos manejan a diario millones de pesos y dólares en bancos y en negocios para el lavado de dinero, acaso no se cuenta con tecnología suficiente para intervenir y rastrear celulares, teléfonos públicos y particulares, identificar voz, hullas digitales, etc. de verdad será difícil tal rastreo (en Estados Unidos desde vario años atrás se maneja la llamada lista negra en la cual quedan registran las cuentas bancarias donde se maneja de peculiar manera el dinero, ya sea en depósitos, transferencias o retiros en un corto plazo, así como los nombres de los titulares para ser investigados).

Por otra parte, no se debe ir directamente a las posibles soluciones ya una vez dado el problema sin antes prevenir el mismo. Porqué tomar la decisión o dar pie a la posibilidad de legalizar las drogas y convertir automáticamente en empresarios a los involucrados en ese negocio (hacer que todo lo ilegal sea legal como financiar campañas electorales, crear empresas para surtir y tratar de regular las drogas) en vez de que sea prioridad el mejoramiento de las condiciones de vida de los mexicanos (empleo y salarios decorosos, buena calidad y atención de la salud, educación accesible y de alto nivel, entre otros) antes de permitir que se pueda conseguir droga en cada esquina. Problemas como los anteriores generan que se ensanchen las filas del crimen organizado, que la misma sociedad (en municipios de Estados de la república sobre todo) defienda a los narcotraficantes y tener respaldo y protección de algunos políticos, etc.

Todo lo anterior es el problema de raíz, es lo que se debe investigar, castigar y prevenir. El discutir la legalización de las drogas sería el reconocer y dejar así los problemas antes mencionados y sobre ya lo malo tratar de darle un golpe en lo económico al narcotráfico, que resultaría nada si no se prevé lo que pasa y pueda pasar no solo con la legalización sino con lo que nos ha llevado a tal debate en nuestro país.

En algunos países Europeos como Holanda, Bélgica, Suiza se legalizaron las drogas, países totalmente diferentes en sociedad, economía, gobierno, políticas, policías, políticos, educación a México, en estos países subió el índice de consumo como era esperado pero no así al mismo nivel el de adicciones que necesitaran tratamiento. El presente tema no trata de solo decidir el sí o no en la legalización de las drogas, es el llegar a la certeza si estamos preparados como sociedad para tal hecho, es necesario fortalecer y perfeccionar la estrategia de seguridad con avances por varios frentes sobre todo, el querer legalizar las drogas no es la solución en sí, podría ser un paso pero no resolvería mucho sin antes atender las necesidades sociales básicas que fortalecen al crimen organizado por ser vía de salida a sus problemas económicos sobre todo, no tiene porque ser mala o satanizar en si la droga, es el uso y lo preparado que estemos como sociedad para asimilar el uso y la responsabilidad que esto significa.


Saúl Ballinas. Politólogo